Científicos argentinos y británicos desarrollan una vacuna para prevenir la aterosclerosis, que en su primera etapa de prueba logró reducir en 58% el tamaño de las placas en las arterias, informa hoy el diario argentino "La Nación".
La investigación se lleva a cabo de forma conjunta por equipos del Hospital Universitario Austral (HUA) de Argentina y de la Universidad de Surrey, en el Reino Unido. Si los ensayos avanzan como hasta ahora, la vacuna podría estar lista para el 2015.
"Lo que el médico mide habitualmente en el paciente es el valor de la presión arterial, pero las arterias pueden estar enfermas mucho antes de que aparezca una alteración en ese valor. Por lo tanto, si logramos prevenir la aterosclerosis, en realidad estaremos tratando no sólo la hipertensión, sino también condiciones crónicas como la diabetes y el colesterol alto", indicó la doctora Carol Kotliar, del HUA.
La investigadora precisó que la aterosclerosis es una enfermedad autoinmune, en la que "una respuesta inmune que que inicialmente trata de ser reparadora de la lesión endotelial se perpetúa en el tiempo y genera una respuesta autoinmune que sólo hace que la placa crezca cada vez más, además de las partículas de colesterol LDL o malo que se activan en las paredes vasculares".
La vacuna que desarrollaron se basa en la extracción de células dendríticas de la sangre del mismo paciente, que se cultivan durante 24 horas, se les agregan antígenos de lesión endotelial aislados previamente de la sangre de individuos con lesiones ateroscleróticas avanzadas y se transmite en forma oral, con spray, o en forma inyectable.
Los linfocitos activados actúan como anticuerpos para reconocer y eliminar las moléculas producidas por la lesión arterial que da origen al ateroma (acumulación de grasa en la arteria) . Esto regula la activación inmunológica que se genera por el proceso aterogénico.