Las publicidades de fuerte impacto visual que muestran las consecuencias extremas del abuso de drogas pueden ser contraproducentes, y en lugar de alejar a los jóvenes del consumo pueden disminuir la percepción de los riesgos de estas sustancias.
Lo revela un estudio publicado en la revista "Prevention Science", realizado por investigadores de la Universidad de Australia del Oeste sobre miles de adolescentes expuestos a una campaña del año pasado.
La campaña mostraba a consumidores habituales de "ice" (una droga sintética) en reacciones extremas, mientras amenazan con matar a sus propios padres, se prostituyen o son blanco de violencias.
Entre los adolescentes que vieron la campaña el porcentaje de quienes dijeron no creer que la droga sea peligrosa es tres veces mayor que en los demás. El porcentaje se cuadruplica cuando se trata de aprobar el consumo regular.
"Las publicidades muestran reacciones extremas al consumo de droga, con las cuales los muchachos no se identifican, porque las ven demasiado lejanas de la simple sensación de euforia asociada a las primeras veces", escribe David Erceg-Hurn, quien dirigió el estudio.
"Los adolescentes rechazan el mensaje, que puede volverse contraproducente", agregó.