Los blogueros de moda lograron abrirse paso hasta las primeras filas en los desfiles de la Semana de la Moda de Londres, lo que provocó malestar entre los periodistas que tradicionalmente se ocupan de dar cuenta de las novedades en las pasarelas.
Si conseguir un puesto privilegiado en primera fila ya era complicado para los profesionales, la competencia en esta última edición de la Semana de la Moda, que comenzó el pasado viernes, es mayor que nunca, se queja el responsable de moda del diario británico "The Times", Luke Leitch.
Este periodista señala que el porcentaje de acreditaciones de prensa destinadas a blogueros pasó de un 22 por ciento del año anterior a un 33 por ciento en la reciente edición.
Para Leitch, aunque algunos de estos blogs son "brillantes", la mayoría de los blogueros son "intrusos con portátiles", capaces de inventarse cualquier artimaña con tal de colarse en los desfiles.
"Piden entradas una y otra vez porque no aceptan un no por respuesta y, si luego lees sus blogs, te das cuenta de que se copian unos a otros y de que no aprovechan su acceso a los desfiles para aportar nada original", asegura una relaciones públicas de moda.
EXCEPCIONES
Sin embargo, hay notables excepciones como The Sartorialist, Style Bubble o el blog de Tavi Gevinson, una niña de tan sólo 13 años, que se convirtió en referencia hasta el punto de que revistas como Vogue o Elle vuelven la vista a ellos para atender a los gustos de la calle.
Sus seguidores defienden que de los blogs salen opiniones independientes de las presiones publicitarias que las grandes firmas ejercen en los editoriales de moda de las revistas.
Una de las voces que recientemente se alzó a favor de los blogs de moda es la del director creativo de la firma británica Burberry, Christopher Bailey, quien destaca que éstos hablan de tú a tú y de modo inmediato con el consumidor final del producto.
Uno de los que más revolucionó la información sobre el mundo de la moda es Scott Schumann, que se dedica a fotografiar a gente de la calle que marca tendencias, imágenes que luego publica en su blog, "The Sartorialist".
Schumann, que consiguió incluso que la revista estadounidense Time lo nombrase entre las personas más influyentes del mundo de la moda, colabora en la edición digital de Vogue, la revista internacional de referencia de ese mundo.
FENOMENO
Otro fenómeno entre los bloqueros es la jovencísima Tavi Gevinson responsable de Style Rookie, que causó sensación cuando el pasado mes de septiembre la invitaron a sentarse en la primera fila para asistir a los desfiles de Marc Jacobs, Alexander Wang y Rodarte, entre otros, en la Semana de la Moda de Nueva York.
Gevinson también acudió a una fiesta que la firma francesa Comme des Garçons ofreció en Tokio, sobre la que escribió un reportaje para la publicación Harper's Bazaar.
Los ejemplos no acaban aquí, ya que también el bloguero Byan Boy se sentó en la primera fila de un desfile de Dolce&Gabanna en Milán a sólo dos sitios de distancia de la todopoderosa Anna Wintour, la editora de Vogue en EEUU en la que está inspirado el personaje que interpretaba Meryl Streep en la película "El Diablo viste de Prada".