El secreto de un pelo lindo, brillante y bien cuidado está en el cuero cabelludo. Hay que saber de qué tipo es, si está o no en buenas condiciones y qué se debe hacer para recuperarlo. Masajearlo aumenta el nivel de oxígeno y la circulación en el cerebro, nervios y músculos de la cabeza, lo que recupera el ciclo natural de renovación del pelo, que varía entre 30 y 60 días. Con estos cuidados mantiene su brillo, docilidad y fuerza. Mejor aún si se utilizan productos cosméticos específicamente formulados para esto o, bien, elementos naturales como el aceite de oliva, de almendra o la palta, que suavizan, nutren e hidratan la fibra capilar.
Con estas armas se puede combatir el efecto dañino de factores metabólicos como el estrés o las dietas bajas en vitaminas y proteínas, que hacen que el pelo se vea sin brillo y poco sano, además de contrarrestar el desgaste provocado por el uso de químicos como tinturas, alisados y permanentes y la influencia de factores estacionales como el sol, la sal del mar y el cloro de la piscina.
El pelo graso es más brillante que el seco, pero el exceso de glándulas sebáceas hace que se ensucie con facilidad. Por eso, hay que lavarlo más seguido. Para mantener su belleza y brillo natural durante el verano, el estilista Mauricio Cid recomienda utilizar productos profesionales que aporten vitaminas y tengan filtro protector UV. En su salón, por ejemplo, realizan un tratamiento especial para el cuidado del cuero cabelludo a base de queratina, que ayuda a reconstituir la fibra capilar. También se puede hacer en casa una mascarilla con yogur natural, miel y jugo de limón, que se debe aplicar después del lavado y se deja por algunos minutos antes del enjuague. Reduce considerablemente la acumulación de grasa.
El pelo seco -que puede ser así por naturaleza o por el uso frecuente de productos químicos- es opaco, pajoso y áspero al tacto. Durante el verano, el sol hace que la queratina, el componente que da estructura al pelo, tenga una menor capacidad de retener agua, lo que provoca deshidratación y sequedad. La solución es un cuidado intensivo y regular con champús nutritivos, de consistencia cremosa. Mauricio Cid cuenta que, para sugerir el tratamiento más indicado, los salones más avanzados realizan un diagnóstico con una microcámara que permite analizar el cuero cabelludo y la fibra capilar.
Uno de los procedimientos que suele sugerir es la cauterización con chocolate y aminoácidos, una suerte de sellado capilar que otorga brillo, nutrición y bienestar. Además, hace hidrataciones intensivas con productos fabricados con asai, un fruto proveniente de Brasil que repara pelos debilitados. A quienes prefieran un procedimiento casero, Cid aconseja aplicar aceite de oliva después del lavado, en lugar de un acondicionador. Sobre todo si se tiene el pelo extra seco.
En cuanto al estilo de peinado, ya se sabe que en verano, y sobre todo en climas con cierta humedad, las melenas crespas aumentan su volumen, mientras que el pelo liso potencia su condición. Productos como mousses, geles, mascarillas y protectores solares para el pelo se convertirán en grandes aliados.
LAVADO
Conviene peinar el pelo siempre antes de lavarlo para eliminar los enredos y las impurezas. Luego, aplicar una pequeña cantidad de champú, masajeando suavemente desde la raíz hasta la punta con las yemas de los dedos. Después, mojar con agua fría para cerrar las cutículas que se abrieron con el agua caliente. El acondicionador, igual que el champú, debe adecuarse al tipo de pelo que se tiene: graso, seco, delgado, liso o con rulos. Para secarlo, lo mejor es usar una toalla. No lo estruje, sólo apriételo. Así absorberá agua y evitará enredarlo.
ENJUAGUE
Es recomendable enjuagar el pelo con agua dulce al salir de la piscina o del mar, para eliminar restos de cloro o de sal. También es conveniente lavarlo en la casa con abundante agua y un champú suave, y aplicar cremas, geles, serums o mascarillas para reparar totalmente los daños. Esto puede hacerse diariamente, sobre todo cuando el pelo ha sido expuesto a daños ambientales.
DESHIDRTACIÓN
La radiación ultravioleta reseca la fibra capilar. Un efecto que tal vez le haga bien al pelo graso, pero que resulta fatal para el pelo seco, porque le resta brillo y suavidad. Para evitarlo, se debe recurrir a protectores solares nutritivos que se aplican en el pelo cuando va a estar expuesto al sol. Estos productos capilares, que usualmente vienen en spray, aportan agentes acondicionadores que compensan la deshidratación y, además, tienen factores de protección que filtran los rayos UV. No sólo protegen al pelo, sino también a la piel de la cabeza.
COLOR
La acción del sol sobre el pelo hace que éste se aclare notablemente. El efecto puede resultar favorecedor para quienes lo tienen castaño claro o rubio natural, pero muy negativo para los tonos oscuros, que se vuelven pajosos. La mejor solución son los protectores solares de color en spray, además de los tradicionales sombreros y gorras (que se deberían usar sobre pelo seco). Otra solución es ajustar el tono en un salón de belleza con un tratamiento de coloración, tanto antes como después del verano, para minimizar los cambios de color.
TRATAMIENTOS RECOMENDADOS
1. QUERATINA: Es la proteína dura que forma el pelo y también parte importante de las uñas. Las máscaras capilares con queratina fortalecen el pelo y lo reconstruyen, aportando brillo e hidratación. Las más modernas son las que tienen nanoqueratina y queratina en gel, que actúan desde el interior del pelo.
2. CAUTERIZACIÓN: Es uno de los tratamientos más recomendados en esta época, porque repara y protege la fibra capilar. El estilista René Zapata (Paseo Ahumada 236, piso 6, fono 695 8411), explica que "este tratamiento sella el pelo con calor, formando una capa protectora que evita el daño medioambiental"..
3. CORTE: Cualquier momento es bueno para variar el corte de pelo, pero según Mauricio Cid (Flor de Azucena 73, Las Condes, fono 596 0264), el regreso de las vacaciones es el mejor momento del verano. Con este ritual, se eliminan las puntas que han sido agredidas por factores ambientales.