Más allá del fenómeno mediático, lo que intrigaba al artista Diego Hernández era cómo los temas centrales de la serie Lost funcionaban como un correlato de nuestra experiencia vital: el naufragio, el aterrizaje en tierra de nadie, la desesperación colectiva, la angustia, el agobio.
Todo eso que la serie lo transforma en una historia ficcional que va desde la tragedia a lo indecible, Hernández lo quiso ejemplificar en nuestras vidas, y así vio que Santiago no es muy diferente a la isla de Lost. Y desde esa mirada comenzó a construir una muestra homónima que a partir hoy se exhibe en la Galería MOTO (Pedro León Gallo esquina Julio Prado, Providencia).
El artista explica así su exposición LOST: "En el intento de generar una sensación similar a la de la serie, me di cuenta que era yo quien estaba perdido en este entorno urbano y que ése sería el real sentido que debía darle a esta muestra", explica.
Hernández recurre a paisajes, logos corporativos, diagramas y citas artísticas que convivirán sobre fondos de colores, interactuando también con los objetos y personajes volumétricos que se salen de sus marcos. Son pinturas y esculturas a los que se suma un mediometraje del joven realizador Felipe Ríos.
"Utilizaré la simbología a través de una fogata como la esperanza, una cruz invertida como la desesperanza y una cabeza como la desesperación", describió el autor.
Parte sustancial de la exposición será también este video que registra el proceso creativo previo y lo intercala con aspectos cotidianos del artista. Una especie de micro-programa o "cápsula" al estilo del clásico Visiones de Canal 13, que mostraba el quehacer diario de un creador, un intelectual, o el proceso de dar vida a algún objeto patrimonial, como la artesanía. En esta realización de Felipe Ríos el enfoque incluirá material onírico, una suerte de "Visiones Psicodélico"”, como explica el artista.
Diego Hernández ha expuesto desde 1992 en importantes muestras colectivas del ámbito local. Entre sus muestras individuales en Santiago destacan Jamás aprenderé a pintar (Centro Mori, 2005) y My way (2007) en el Jardín Santa Ana, que funciona como un taller colectivo que él mismo encabeza y coordina.
LOST permanecerá abierta hasta el 12 de mayo.