Algunos hitos cronológicos en los últimos cinco años de Jorge Drexler (45): un Oscar recibido con polémica por la película Diarios de motocicleta, una dolorosa separación, una nueva mujer, un oscuro disco que narró el agite sentimental, otro grabado en vivo, un segundo hijo llamado Luca, una invitación de Shakira para colaborar en su último trabajo y una cuenta de millas de vuelo a punto de colapsar. La última marca en su línea de tiempo es Amar la trama, el luminoso álbum que desde esta semana trae de vuelta al uruguayo, que desde Madrid se ha elevado como una de las voces más lúcidas de la cantautoría en español.
A Drexler no le gusta hablar de su vida, pero es casi imposible llegar al tema cuando se conversa sobre el giro de su último trabajo. "Los dilemas vitales", "una cierta angustia", "el desasosiego" y todo ese sombrío clima que tiñó su anterior disco -12 segundos de oscuridad de 2006- dio paso a un ambiente feliz y optimista. A un mandamiento que dice que hay que disfrutar el presente y "amar la trama más que el desenlace", como repite en el coro de la canción que bautiza su nuevo disco.
"Este disco es más luminoso, tiene la palabra amar en el título y el anterior tenía la palabra oscuridad, acá se habla del acto de disfrutar. En realidad, mi vida no es muy distinta a la de una persona de mi edad, y claro, algo bueno ha pasado: he tenido un segundo hijo, una cosa muy importante para mí y para cualquier ser humano que evidentemente entra en las canciones", comenta el uruguayo al teléfono desde Madrid, dentro de una conversación en que cuida cada palabra que dice. Reflexionando.
EN VIVO Y EN ESTUDIO
Aparte del cambio de ánimo, también fue otra la manera de registrar el nuevo trabajo. "No hay una sola base programada en todo el disco, es un cambio radical, fue grabado en simultáneo, incluida la voz, lo que hacía muy difícil manipular la grabación", explica el retirado otorrinolaringólogo que acondicionó un estudio de televisión en Madrid para grabar su nueva jugada.
Ahí, citó a su banda -esta vez cargada a los vientos- para cumplir con sesiones registradas sin cortes y que en cada uno de los días tuvo de público a 20 personas elegidas vía MySpace. "Grabar con los nueve músicos en un espacio único, intercambiando sensaciones y afectos fue muy disfrutable. Dependo mucho del interlocutor y me pasa también cuando canto. Para mí es tan importante cantar como escuchar y la experiencia de estar en el escenario es una experiencia de comunicación, no quería grabar en un escritorio, quería grabar con gente escuchando y lo interesante es que todos los músicos cambiábamos la manera de interpretar con personas en la sala".
El próximo paso de Drexler es una gira que parte en abril y que, según sus planes, en septiembre lo tendría en Chile mostrando un disco que fue concebido totalmente al margen de las pretensiones de la industria. "Me encargo de entregar 12 canciones de las que esté orgulloso, ni siquiera participo de la elección del sencillo, porque soy una persona con bastante ignorancia mediática. Nunca me sirvió decidir pensando en el marketing, es exactamente amar la trama más que el desenlace, no hay nada peor que pensar en lo que puedes recibir a cambio".