Ricardo Arjona entiende mejor que cualquier experto extranjero el desastre y el miedo que dejó el último terremoto en Chile. Esa madrugada fatídica intentaba conciliar el sueño luego de su comentado paso por el Festival de Viña del Mar durante esa misma jornada.
Dos minutos después que llegó a la suite presidencial del hotel W, en Santiago, comenzó la tragedia. “Ahí arrancó todo... fue una de las experiencias más intensas de mi vida”, reconoce el cantautor. Como cualquier otro mortal, el artista tuvo que ser evacuado a la plaza Perú -justo en las afueras del recinto- y ahí se mezcló con los turistas y transeúntes que sólo un par de horas antes lo miraban por TV.
Se protegió del frío con una manta, conversó con un par de contertulios espontáneos y se acercó a una camioneta donde una radio arrojaba las primeras informaciones en torno al sismo.
“Eso fue lo que más he comentado: cuando baje a esa plaza, nadie se me acercó a preguntarme si yo era el cantante famoso y nadie me comentó nada sobre mi show en Viña. Era tal el estado de shock que nadie dedicó un tiempo a darse cuenta quien estaba allí, ni para pedirme nada. Todo el mundo hablaba conmigo de una manera muy natural, casi anónima, preguntando por el terremoto y sus consecuencias. Nos pusimos en una camioneta a escuchar las noticias por la radio y mucha gente se nos unió. Pero guardo como un tatuaje lo que pasó en Chile y tengo el más grande de mis respetos para un pueblo que se puso de pie de inmediato”, detalla el hombre de Mujeres a La Tercera, al teléfono desde Estados Unidos.
Arjona volvió a su habitación, pero -como todo Chile- no se olvidó de la catástrofe. A la mañana siguiente, como un anónimo más, se subió a un auto junto a gente de su equipo y se puso a recorrer algunas calles de distintos sectores de Santiago.
Arjona recuerda: “Me había tocado vivir un terremoto fuerte en Guatemala, pero nada como esto. Me quedé dos noches más en Santiago, pero muy tranquilo, asustándome con las réplicas. Al día siguiente tomamos un auto y fuimos a recorrer la ciudad y me llamó mucho la atención todo lo que había soportado, cualquier otra ciudad latina habría sufrido un desastre mucho mayor”.
CAMBIOS SOLIDARIOS
El cantautor recién partió de Santiago el lunes siguiente a primera hora, pero dejó tarea pendiente: su espectáculo del mismo día 27 en el estadio Bicentenario de La Florida se canceló sin fecha clara. Primero se habló de principios de marzo. Luego se anunció para fines de abril en el mismo reducto. Pero el terremoto dañó el estadio y todo volvió a punto muerto.
Finalmente, el guatemalteco vendrá a dar dos shows en Santiago este fin de semana (2 y 3 de mayo en Movistar Arena) en reemplazo del postergado concierto del día 27. Además, todas las ganancias de la segunda presentación se destinarán a la reconstrucción de un jardín infantil en Dichato (entradas en Puntoticket). Las entradas para el cancelado show del 27 sólo serán válidas para la presentación del día 2.
“Fueron circunstancias en las que apelamos mucho a la improvisación ante una tragedia como ésta”, rememora el artista.
Luego sigue: “ Recordemos que yo tenía un concierto para el 27, para 15 mil personas, con todo armado, estaba todo listo, pero la naturaleza se opuso y había que reaccionar rápido. Entonces ahí buscamos muchos medios para convertir este concierto en algo que pudiera trascender, en ayuda para los damnificados. Eso fue lo principal. Muchos lugares donde pensamos ir tras el terremoto quedaron muy dañados, por eso decidimos regresar al mismo sitio donde habíamos estados en noviembre del año pasado”.
Con respecto a la opción de donar todas las ganancias del segundo recital para la reconstrucción de la escuela Chacra Alicia, de Dichato, el autor de Si el norte fuera el sur reconoce: “Estoy muy emocionado, porque vamos a intentar reconstruir la escuela de esta zona y de verdad me da gusto convertir mi trabajo en algo que ayude y trascienda”.
La donación de los fondos se hará este domingo -el artista llegaría el día anterior- en el hotel W, con la presencia de varias autoridades regionales.