Ni siquiera la tentación de compartir pantalla con Meryl Streep pudo convencer a Natalie Portman de aceptar el papel de una monja en la cinta Doubt.
Y su problema no era precisamente que la actriz de Closer es judia e incluso nacida en Israel. Su problema, según reveló el dramaturgo John Patrick Shanley durante las ruedas de prensa para promocionar la película.
A propósito de una pregunta de por qué incluyeron en el elenco a Amy Adams (Encantada) como una de las monjas, el escritor reveló mucho más de lo interrogadio.
"No sé cuál es el protocolo para algo así. Pero bueno, en realidad le pedimos a Natalie Portman que encarnara el papel y ella estaba muy interesada, pero decía una y otra vez que tenía un problema. Y finalmente identificamos cuál era. Ella básicamente confesó que no podía entender el celibato", afirmó Shanley.
Y claro, no es de extrañar, porque Portman ya había declarado que no cree en el matrimonio.
"Creo en la monogamia, pero no en el matrimonio. Odio los aspectos legales de estas cosas. ¿Qué tiene el Estado que ver conmigo?", apuntó.
Actualmente, la actriz está soltera, después de terminar con su novio cantante Devendra Banhart. Por eso se tuvo que ir a vivir nuevamente en la casa de sus padres.
"No tengo casa en estos momentos y por eso estoy viviendo con mis padres”, explicó la figura de Hollywood, que además reveló que extraña su libertad, a mediados de mes.
Y agregó: “Fue genial al principio porque siempre tenía comida rica en la mesa, pero todo eso ha ido trayendo problemas".