"Tic tac, tic tac, tic tac". Como el segundero que se oye en 4 minutes, la canción del aviso de su primera visita al país, Madonna está en la cuenta regresiva, a sólo pasos de su primer desembarco en Santiago.
La diva, que mañana ofrece el primero de sus cuatro conciertos fijados en Buenos Aires (en el estadio Monumental de River Plate), ya tiene todo listo para su posterior llegada a Chile, el martes 9, en un vuelo privado proveniente desde la capital argentina.
Lo llamativo del asunto y tal como se vio en México este fin de semana, es que la cantante llegará con sus tres hijos -Lourdes, Rocco y David Banda- y hasta con un pediatra que vigilará la salud de los niños. No se sabe si llegarán todos juntos, pero sí es un hecho que en la escala chilena la ex "chica material" estará acompañada de sus hijos que, además, también tienen habilitados camarines especiales en el Estadio Nacional, donde arribará el Sticky & Sweet Tour, el miércoles 10 y el jueves 11, a las 21 horas.
Con los días también se aclara el tema del lugar donde se hospedará la cantante: aunque desde hace semanas existen reservas en tres hoteles capitalinos -Grand Hyatt, Ritz-Carlton y Sheraton San Cristóbal-, Madonna finalmente tomará la suite presidencial del primero de los hoteles mencionados, ya que, según fuentes cercanas a las producción, "es el que reúne las mejores condiciones de seguridad y acceso" (ver recuadro).
No existen planes oficiales sobre sus actividades en Chile, sólo se ha informado que la intérprete de Like a virgin no dará entrevistas ni conferencias de prensa y existe una remota posibilidad de que reserve "algunas horas" para recorrer la ciudad.
Asunto que, por cierto, será muy difícil de concretar. Madonna ensaya religiosamente "al menos dos horas" antes de cada presentación y hasta las salidas a comer se verían restringidas según este esquema, ya que el equipo de 30 personas más cercano que viene con la cantante también incluye un chef personal.
El operativo para el más ambicioso espectáculo visto en el país ya comienza a articularse.
Ayer arribaron 14 profesionales, que desde este viernes comenzarán a trabajar en el montaje del escenario en el Estadio Nacional, y el jueves llegarán 40 camiones desde Argentina y se trabajará en turnos de 24 horas, para levantar una de las tarimas más grandes vistas en este país.
La productora local Time for Fun (T4f) indica que todavía quedan entradas para el segundo concierto -en las localidades de Cancha y Cancha VIP- y anuncia para el sábado una conferencia de prensa, donde se dará a conocer el plan de seguridad dispuesto para los shows de la semana entrante.
Sobre ese punto, ya hay un adelanto: serán 600 los guardias privados que serán contratados para vigilar el lugar. Unos 200 más de los que suelen ocuparse para conciertos de esta envergadura en Santiago.