Quince años después de su última presentación en Brasil, la cantante pop estadounidense Madonna desembarcó hoy en Río de Janeiro, donde realizará dos de los cinco espectáculos programados en ese país.
La cantante arribó al aeropuerto de la ciudad garota en su jet privado y aterrizó alrededor de las 05:20 hora local (07:20 GMT), después de realizar dos exitosas presentaciones en Santiago, en el marco de la gira Sticky & Sweet.
Custodiada por agentes de la policía militarizada local, Madonna eludió el contacto con la prensa y con los fotógrafos y se dirigió directamente al tradicional hotel Copacabana Palace, donde permanecerá hospedada.
Según la prensa local, la estancia de la "reina del pop" en Río podría incluir una visita a una favela, propuesta por el gobernador del estado, Sergio Cabral. Además, Madonna podría reservar algunas horas de su permanencia en Brasil para visitar al presidente Luiz Inacio Lula da Silva, tal como hizo en Buenos Aires con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
La intérprete de Like a Virgin, quien viaja acompañada por sus tres hijos -Lourdes Maria, Rocco y David Banda- ocupa con sus asesores todo el sexto piso del hotel ubicado sobre la playa de Copacabana.
Los espectáculos de Madonna en Brasil se realizarán el domingo y lunes próximos, en el estadio de Maracaná, de Río, y los días 18, 20, 21 de diciembre, en el estadio Morumbí, de Sao Paulo.