Después de tanto espionaje, Porsche finalmente reveló la tercera variante de la gama Boxster, la Spyder, que se situará por encima de la S, cuando llegue al mercado europeo en febrero del próximo año, a un precio de 70.831 € (unos $55 millones).
Para empezar, el Boxster Spyder posee la singular característica que dispone de un techo de lona a modo de lona, es decir, para conducirlo a cielo abierto hay que quitar la capota completamente de la carrocería (no se pliega hacia detrás) y guardarla en el maletero que hay delante del habitáculo.
Por otro lado, con 1.350 kg, es el Porsche más ligero de los que actualmente están a la venta, gracias, precisamente, a que ha prescindido de elementos como un sistema eléctrico de apertura y cierre del techo que tienen el resto de los Boxster. Además, los tiradores que desbloquean las puertas son un trozo de tejido en lugar de una palanca y los asientos tienen una estructura de material ligero (son 12 kg más ligeros que unos normales). No tiene radio (3 kg menos) ni climatizador (lleva aire acondicionado). Las pueras son de aluminio, 15 kg más ligeras que unas de chapa de acero, según Porsche.
Todo esto, va coronado por un kit de carrocería realmente atractivo, que exhibe dos jorobas tras los arcos de protección antivuelcos.
En cuanto a su mecánica, el Boxster Spyder monta el motor del Cayman S de 320 Cv (10 Cv más que un Boxster S), que unido a la caja de cambios de serie, la PDK de doble embrague, alcanza los 100 km/h en 4.9 segundos.
La suspensión es más radical que la de cualquier otro Boxster, dejando la carrocería 20 mm más cerca del suelo. Opcionalmene puede tener frenos de material cerámico «PCCB».