La gama de sport utilities es uno de los sustentos que tiene Ford en Chile. Sólo el Ecosport vende un 150% más que todos los automóviles juntos, y es por eso que la línea Outfitter o todoterrenos tiene tanta importancia para la marca del óvalo.
La última renovación en el segmento corrió por cuenta del Escape, un SUV que se caracteriza por mostrar una imagen bastante imponente, con un amplio frontal de ajustada parrilla cromada, con tres barras verticales muy delgadas, grandes grupos ópticos delanteros y generoso parachoques que incorpora los neblineros.
En la zaga se favorece la carga de objetos, ya que se puede abrir todo el portalón o sólo la luneta, y para entregarle mayor imagen off-road, amplios pasos de ruedas, pisaderas lateras y barras portaequipajes completan un diseño muy propio de la marca.
En el interior, como es esperable, la posición de manejo es bastante alta, apoyada en los 213 mm de despeje del suelo. Esto permite tener buena visibilidad, aunque hacia atrás los apoyacabezas de los asientos traseros incomodan la visión.
El equipamiento es uno de los puntos altos de este coche, pues ofrece un acceso codificado sin llave (además de apertura a distancia), luces automáticas, radio con capacidad para seis CD, conexión auxiliar para MP3, control de velocidad crucero, un amplio apoyabrazos que incluye un generoso portaobjetos y computador a bordo, que entrega información sobre el rendimiento, kilómetros recorridos y la autonomía restante. Como contraparte, adolece de una guantera más grande.
Pero lo realmente nuevo de este modelo es el nuevo motor de origen Mazda, un bloque gasolinero de 2.5 litros que desarrolla 170 Hp, superando en 17 Hp a la planta de la generación anterior. Está unido a una caja automática de seis marchas que se caracteriza por ofrecer relaciones largas, y de hecho, el corte se ubica cerca de las 4.000 rpm. Por ende, la aceleración no es tan directa y la recuperación es algo tardía, pero la potencia abunda en este modelo. Eso sí, a altas revoluciones (sobre 5.000 rpm) el sonido del motor puede ser algo molesto.
Con una planta así, el consumo de combustible no es amistoso con el bolsillo. De hecho, al manejarlo de forma relativamente normal en la ciudad, bordeó los siete kilómetros por litro, aunque considerando el tamaño del SUV y su motor, no es tan poco.
Un aspecto muy destacado es la dirección asistida, que si bien no ofrece gran tacto deportivo, sí permite llevar al Escape con facilidad, sobre todo en zonas congestionadas, donde uno cambia de pista constantemente.
Sobre sus capacidades fuera de carretera, si bien no lo fue forzado a fondo, se pudo comprobar que la tracción 4WD entrega soluciones prontas en terrenos blandos, pues envía la fuerza automáticamente a la rueda con mayor tracción. Los 28 grados de ángulo de ataque ayudan a tener un auto con alta capacidad para el fuera de ruta.
La suspensión varía si se viaja adelante o atrás, pues mientras el conductor y copiloto sienten bastante suavidad, asemejando el recorrido a lo que podría encontrar más en un sedán que en todoterreno, en la parte trasera se rebota un poco.
SEGURIDAD TOTAL
Por último, no pueden dejar de destacarse la serie de elementos de seguridad que entregan alta confianza, más aún si se viaja con la familia. Entre los más destacados se encuentra el control de estabilidad AdvanceTrac, que aplica selectivamente la presión de frenado en una curva o para sacarse un objeto de improviso. A esto suma frenos ABS en las cuatro ruedas y seis airbags, los que traen incorporado el sistema Safety Canopy, que incluye sensor de volcamiento, y bolsas de aire de larga duración en caso de múltiples impactos.
PRECIO ENTRADA: $ 12.990.000
VERSION TESTEADA: $ 15.590.000