Con el fin de reactivar el sector automotriz, la presidenta Cristina Fernández anunció una inyección de 3.100 millones de pesos argentinos, cerca de 906 millones de dólares, en créditos como una forma de paliar los efectos de la crisis mundial.
Esta iniciativa busca fomentar a los transandinos para que su primer vehículo sea un cero kilómetro, además de anunciar 190 millones de dólares adicionales para incentivar la compra de utilitarios y camiones.
Con la baja del 28,1% en las ventas que la industria argentina sufrió en noviembre (comparado con el mismo mes del año pasado), muchos de los grandes fabricantes establecidos en ese país han suspendido o dado vacaciones anticipadas a sus trabajadores, es por esto que la presidenta señaló que "para poder acceder a cualquier línea (del plan) por parte de cualquier empresa va a ser imprescindible que aseguren mantener su planta de personal".
A pesar de lo anterior, se señaló que de todas formas la industria argentina terminará el 2008 con un récord de ventas de vehículos nuevos con más de 610 mil unodades, agregando que "estos datos revelan que aún estamos con el 9% de crecimiento del año anterior".