MINI, firma perteneciente al grupo alemán BMW, fue la única compañía que sacó cuentas alegres en las ventas de coches nuevos el mes pasado en Estados Unidos.
La firma inglesa lleva un acumulado de 4.545 unidades este año, frente a las 3.177 de 2007, lo que corresponde a un crecimiento de 43% en igual período.
La explicación del aumento en sus ventas se debe, entre otras cosas, a la eficiencia de sus mecánicas de gasolina puestas a disposición este año en el mercado norteamericano.
Si bien todas las otras marcas que se venden en Estados Unidos presentan cifras negativas Subaru y Lincoln son las únicas quearrojan con un dígito, con -7,8% y -8,3% respectivamente en loque va este año.