Para la industria automotora, el 2008 se despide como un año muy exitoso, ya que alcanzó récords de venta a pesar de la baja registrada durante el último trimestre producto de la crisis financiera mundial. De esta manera, el mercado nacional terminará la temporada con un total cercano a las 240 mil unidades vendidas, cifra que si bien es ligeramente inferior a lo que se pronosticaba a mitad de año (sobre 250 mil unidades), es histórico para el sector.
El año empezó de manera fenomenal para la industria local, ya que las ventas mostraron una constante alza hasta el fatídico mes de septiembre, a partir del cual se vio una contracción, producto de los efectos de la crisis económica que se ha mantenido durante el último tramo de 2008. En este sentido, las ventas del mes de noviembre disminuyeron en un 32,7% en relación al mismo período del año pasado, lo que refleja la incertidumbre y el temor del sector.
Sin embargo, la facturación de vehículos livianos y medianos nuevos ha generado, entre enero y noviembre, la suma de 3.278 millones de dólares, por lo que las estimaciones de la Anac para fin de año son que sobrepasarán los US$3.500 millones, lo que también significa un récord.
Con este panorama, y previendo una agudización de la crisis, algunos ejecutivos proyectan una temporada 2009 bastante complicada, con bruscos descensos y ventas que no superarían las 150 mil unidades. Por lo mismo, a celebrar el gran año que se acaba, pues el horizonte no se ve muy claro.