Las ventas en Europa cayeron en el mes pasado más de 600 mil unidades por lo que entre enero y diciembre se vendieron 13,5 millones de unidades, un 8,4% menos que en 2007.
Con estos resultados, y teniendo como antecedente que entre 2004 y 2007 las ventas de vehículos nuevos se había estabilizado en 14,7 millones, la reconocida publicación J.D. Power prevé que las ventas en los países occidentales del Viejo Contienente llegarán a 11,39 millones de unidades este año, lo que significa un 16% menos que en 2008, niveles que no se veían desde 1993 en los países de Europa occidental.
Además, J.D.Power anuncia que los mercados de Italia y España tendrán una caída de dos dígitos, mientras que espera que en Alemania se vendan sólo 2,75 millones de unidades, algo que no se sucedía desde los años 80 en el país germano.
En cuanto a los británicos, la consultora señala que el mercado del Reino Unido rondará el 1,7 millón de unidades, bastante menos que los 2,13 millones conseguidos en 2008. El único país que mantendrá una demanda relativamente normal, aunque por debajo de lo conseguido el año pasado, será Francia.