Rápido: ¿Un lugar para almorzar en Luis Pasteur algo simple y fulminante? De acuerdo, podemos ir a Mood y comprar un sándwich y acompañarlo con sus alucinantes macarrons, y quizás beber un té frío de AriZona. Pero, ¿algo más? Lo Saldes sería para llevar, y cuando el budget es casi cero. ¿Algo en el medio? Peperone Café.
Antiguamente situado en el barrio Brasil, esta versión es más o menos la misma: sillas preciosamente recicladas, mesas que pueden ser desde ese naïf art decó hasta una reconvertida máquina de coser Singer, elementos nostálgicos a granel y hasta una pizarra que, en realidad, es la puerta de la cocina.
Desde ahí no sale otra cosa que pizzas caseras y rústicas, y empanadas, digamos, de autor, pues gozan de una gama y una inventiva poco usuales. Todo vale la pena: desde su rara pizza de palta y camarones ($6.800) hasta sus simples margaritas.
Prueben también sus empanadas de masa blanca e integral -son veinte en total-, como la de Pollo rojo ($1.550), con queso, pimentón y especias, o La Esparita ($1.450), con queso azul y espárragos, mientras de fondo nos alimenta el alma algo de jazz y bossa nova.
Un pero: hay sólo una chica en el servicio, por lo que debemos tenerle paciencia. El resto, como en casa.
Luis Pasteur 5745, Vitacura. Reservas: 2184896