por Juan Rafael Maldonado | 05/01/2009 - 07:38
Salió a las calles de Punta Arenas e incluso el príncipe Alberto de Mónaco cumplió con la tradición de besar el pie de la escultura del indio patagón para, como asegura el rito, poder volver a la ciudad. Porque ayer el heredero del pequeño pero famoso principado europeo que se encuentra en Chile desde el pasado martes 30 de diciembre, dio un nuevo paso en su agenda y salió desde Puerto Montt a la capital de la Región de Magallanes. Allí alojaría anoche para partir hoy temprano a la Antártica Chilena.
Aunque los primeros días en el país -donde el integrante de la realeza y del jet set pasó el Año Nuevo- eran de carácter privado, hoy comienza su visita oficial en territorio antártico, para observar en terreno la amenaza del calentamiento global. Junto al hijo de Rainiero y la actriz Grace Kelly viajarán estudiantes chilenos y científicos. Albertó alojará en la base Eduardo Frei Montalva y después visitará las bases de Brasil, Polonia y Bulgaria, entre otras.
OPERATIVO
Pasado el mediodía de ayer y a bordo de un avión privado Alberto de Mónaco abandonó la X Región. Su salida se produjo a través de un rápido operativo, con medidas especiales de seguridad. Partió cerca de las 11 de la mañana, a bordo de una camioneta café con los vidrios polarizados desde el lodge Cliffs Preserve, situado en la comuna de Los Muermos, a unos 120 kilómetros al oeste de Puerto Montt. Arribó hasta la zona del aeropuerto antiguo, donde opera la sección de carga en El Tepual e ingresó directamente a la pista.
En el inicio de su estada, el martes pasado, el príncipe abordó un automóvil que lo trasladó hasta Puerto Varas, donde fue visto almorzando en un restaurante y recorriendo los atractivos turísticos de Ensenada y Petrohué. Después se desplazó hasta Cliffs Preserve, que se emplaza en un terreno de 4 mil hectáreas, a 10 kilómetros de la costa.
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