Los dos nombres que hasta ahora aparecían como candidatos naturales para encabezar el Ministerio de Hacienda, Felipe Larraín (51, doctorado en Harvard) y Juan Andrés Fontaine (55, máster de Chicago), estarán en el gabinete del nuevo gobierno. Altas fuentes del piñerismo sostienen que mientras Felipe Larraín será el nuevo ministro de Hacienda, Juan Andrés Fontaine llegará al Ministerio de Economía.
La decisión, sin embargo, implica un rediseño institucional, porque la idea es que Fontaine ocupe un Ministerio de Economía repotenciado, con más protagonismo, asumiendo un rol tan preponderante como el de Hacienda, cartera cuyo dominio no ha tenido contrapesos desde el gobierno militar. Incluso, quienes han hablado en estas últimas semanas con Fontaine le han escuchado decir que, a su juicio, son las personas las que hacen los cargos.
Mientras Hacienda maneja las finanzas públicas y tiene bajo su alero la Dirección de Presupuestos, el SII y las superintendencias de Valores y de Bancos, Economía se dedica a elaborar políticas sectoriales, en ámbitos como la pesca, turismo, pymes e innovación. Para el gobierno de Piñera esta es un área clave, porque es allí donde se cree se deben hacer muchas de las reformas microeconómicas y regulatorias necesarias, por ejemplo, para agilizar la creación y cierre de empresas.
Profesor de la UC, Felipe Larraín tiene una relación estrecha y de larga data con Piñera, desde que ambos se conocieran en la universidad. Larraín fue recomendado por el hoy mandatario electo para postular a Harvard, y en 2005, cuando Piñera se lanzó a la carrera presidencial, fue uno de los economistas que dejó los Talleres Bicentenario de Lavín para integrarse al grupo Tantauco de Piñera. Dicha cercanía, sumado a su paso como profesor en Harvard y una amplia red de contactos en el extranjero son sus mayores fortalezas.
Como Larraín, Fontaine estudió Ingeniería Comercial en la UC, pero a diferencia de éste su alma mater es la Universidad de Chicago, donde recibió un máster. Conocido por su autonomía, se trata de un economista con un pensamiento crítico fuerte y muy independiente. Más bien cercano a la UDI, fue gerente de estudios del Banco Central en los 80. Muy cercano al director ejecutivo de Libertad y Desarrollo, Cristián Larroulet, y consejero de ese think tank, ha sido director de numerosas empresas, por lo que tiene un fuerte conocimiento del mundo empresarial.