Ingresó a las 21.08 a La Moneda tras saludar de mano a parte del público que lo esperaba en los alrededores de la sede de gobierno. Lo hizo mientras además hacia señas a unas mil personas que flameaban banderas chilenas tras las rejas papales y, luego, recibió el tradicional homenaje de la Guardia de Palacio. En la puerta del edificio tomó la mano de la Primera Dama, Cecilia Morel, y luego entró al salón Montt Varas, donde lo esperaban sus ministros. El Presidente de la República, Sebastián Piñera, apareció a las 21.13 por el balcón junto a su familia y saludó nuevamente a la gente para comenzar su primer discurso oficial como Mandatario.
Sus palabras estuvieron marcadas por el terremoto del sábado 27 y también influidas por las fuertes réplicas que hoy se sintieron en la zona centro sur del país. Recordó a las víctimas y a las muestras de esfuerzo de sobrevivientes, Fuerzas Armadas y rescatistas e hizo hincapié en la reconstrucción del país.
“Hoy me tocó asumir el mando de nuestra nación por la voluntad libre y soberana del pueblo chileno, pero lo hice en un momento histórico y también dramático”, dijo Piñera. "Es histórico porque en septiembre se cumplirán 200 años de vida independiente", sostuvo, agregando que "es dramático porque Chile ha sido azolado por una tragedia que hoy tuvo nuevas manifestaciones en el mismo momento que asumía" como Presidente de la República, en el Congreso Nacional, al mediodía de hoy en Valparaíso.
En ese sentido, sostuvo que "cada generación tiene su propio desafío; la nuestra del Bicentenario, tiene quizás la más grande y hermosa que pudieramos imaginarnos. Decidir en qué país queremos vivir y en qué país queremos que vivan nuestros hijos y nuestros nietos".
Sin embargo, añadió, "a nosotros los chilenos nada nos ha sido regalado, todo lo hemos conquistado con coraje y esfuerzo (...) y creo que los represento a todos cuando digo que vamos a superar esta adversidad".
"También quiero convocarlos a una nueva transición, joven, del futuro, que apunta a construir un Chile desarrollado, sin pobreza, con verdadera igualdad de oportunidades. Esa nueva transición, apunta también a levantar el alma de nuestro país, no sólo progreso material, sino también espiritual", expresó el jefe de Estado.
El Mandatario destacó el dasafío que tiene por delante a la cabeza del país, y "si antes dijimos que íbamos a hacer las cosas bien, ahora las vamos a hacer mucho mejor. Si antes dijimos que íbamos a actuar con un sentido de urgencia, ahora lo haremos cun un sentido se sumo apremio". En este sentido, agregó, "a partir de hoy en que enfrento sin duda el mayor desafío de mi vida, con mucha humildad y plena conciencia de mis limitaciones, quiero asumir el compromiso con nuestra patria, la responsabilidad que las chilenas y chilenos han puesto sobre nuestros hombros".