A través de un documento de cinco páginas, la Iglesia dio a conocer este mediodía su propuesta de indultos con motivo de la celebración del Bicentenario del país. El punto que causó más discusión durante las semanas previas fue la eventual incorporación en el proyecto de personas condenadas por delitos de derechos humanos. Finalmente la iglesia pidió al gobierno que se estudie caso a caso (ver clave 3).
Claves:

La Iglesia dice que para construir la paz en el país "también debemos recurrir a la clemencia y al perdón". En ese sentido, el texto señala que amparados en el Estado de Derecho, la institución pide "un indulto que nuestra sociedad puede conceder como expresión de la actitud humana y enaltecedora que construye la paz ciudadana y ayuda a la reconciliación".

La petición dice que "los condenados por sentencia ejecutoriada –con las restricciones que la autoridad competente considere prudente establecer como, por ejemplo, delitos de sangre-, que en los últimos años hayan tenido buena conducta en los recintos carcelarios, y no constituyen un peligro para la sociedad:
- Puedan ver reducidas parcialmente sus penas privativas o restrictivas de libertad.
- Además, que se conceda una reducción adicional a quienes tengan más de 70 años de edad.
- Igualmente, que a las mujeres que tengan uno o más hijos menores de 18 años se les conceda también una reducción adicional.
- Que a las personas condenadas privadas de libertad que padezcan alguna enfermedad invalidante, grave e irrecuperable, se les conmute su pena por otra, que no deba cumplir en las condiciones más aflictivas de la cárcel.
- Que a los enfermos terminales, debidamente comprobados por la instancia competente, se les condone el saldo de las penas que les resten por cumplir

Con respecto a la situación de las personas condenadas por delitos relacionados con violación a los derechos humanos, la Iglesia dice que "no sería completa la 'mesa para todos' si no considerásemos en esta petición a quienes cumplen penas por esos delitos cometidos durante el régimen militar". En esa línea, hace un llamado a que se estudie caso a caso para ver la factibilidad. "Es un tema que debemos poner sobre la 'mesa de todos' para conversarlo con la seriedad que corresponde, especialmente en el Parlamento de la República. No olvidemos que no todos ellos tuvieron igual responsabilidad en los crímenes que se cometieron. A nuestro parecer no cabe ni un indulto generalizado ni un rechazo general del indulto para todo ex uniformado condenado. La reflexión debe distinguir, por ejemplo, el grado de responsabilidad que le cupo a cada uno, el grado de libertad con que actuó, los gestos de humanidad que tuvo y el arrepentimiento que ha manifestado por sus delitos", dice el texto.

La Iglesia hace un llamado para que no se permita el hacinamiento en las cárceles de manera de otorgarle mejores condiciones a los presos. "Se trata de personas humanas como todos nosotros. Es cierto, han cometido faltas, delitos y hasta crímenes, pero no por eso podemos negarles la dignidad que Dios les confirió desde el día de su gestación", señalan.

Finalmente, sostienen que no ha sido la intención de la Iglesia poner en una situación "incómoda" al gobierno con esta propuesta. Asimismo, el texto señala que "estas peticiones tendrán opiniones encontradas. Las respetamos, especialmente cuando vienen de personas que sufrieron en carne propia o en sus familiares más cercanos los delitos condenados".