Las prolongadas intervenciones de los senadores sobre el proyecto de Ley General de Educación (LGE), causaron que la votación en general de la iniciativa -programada inicialmente para hoy- fuese postergada para mañana.
Se espera que la iniciativa, que cumple su segundo trámite legislativo -ya fue aprobada por la Cámara de Diputados- sea ratificada por una amplía mayoría en el Senado. Sólo se opondrían los senadores Nelson Avila (PR) y Alejandro Navarro (ex PS), mientras que el voto del independiente, Carlos Cantero, está en duda.
De ser ratificada la idea de legislar del proyecto por la Cámara Alta, la iniciativa deberá volver a la comisión de Educación para iniciar su discusión en particular. No obstante, los más optimistas esperan que el proyecto pueda ser despachado como ley a fines de enero.
En tanto, la iniciativa legal propone un nuevo marco institucional que ofrece el acceso a una educación de calidad, independientemente de la situación socioeconómica de los estudiantes.
Para lograr este objetivo, se establece definiciones básicas al sistema escolar; asigna roles al Estado; determina los avances que se requieren para alcanzar la equidad y la calidad en educación y establece los requisitos que deben exigirse a los administradores del sistema educacional, es decir, a los sostenedores privados.
Además crea un marco institucional que permita que estas metas se conviertan en realidad. Dicho marco es el denominado Sistema Nacional de Aseguramiento de la Calidad.