En mayo de 2004, en plena tensión en el oficialismo por el avance del caso Gate, la jueza Gloria Ana Chevesich enfrentó un duro impasse con la Corte Suprema.
A través de una carta al pleno de ministros, la magistrada informó de una serie de situaciones irregulares, que fueron calificadas como presiones indebidas, entre ellas, una reunión con el entonces presidente del máximo tribunal, Marcos Libedinsky.
Paradójicamente, ahora la jueza postula para ocupar la vacante dejada por Libedinsky, quien jubiló en febrero pasado. Chevesich integra la lista de 20 candidatos que concursaron -en un proceso inédito (ver recuadro)-, al que también se integraron Alfredo Pfeiffer; el juez del caso coimas, Carlos Aránguiz, y el ministro del caso Prats, Alejandro Solís.
CAMBIO DE ESCENARIO
Por más de cinco años, Chevesich se ha dedicado a indagar las irregularidades en el MOP, un caso que puso en jaque al gobierno de Ricardo Lagos al indagar los dineros de la campaña del ex mandatario. Ahora, la causa está a punto de finalizar: de las 20 aristas del caso, cuatro están pendientes, pero su cierre está previsto para las próximas semanas.
Debido a los efectos políticos del caso, en el entorno de Chevesich señalan que la jueza temía haber sido estigmatizada, mermando sus posibilidades de ascender a la Suprema. Aunque su nombre había sido votado antes por algunos supremos para acceder al máximo tribunal, ella nunca ha figurado en la quina que llega a la Presidenta de la República para resolver.
Además del nuevo proceso de selección, fuentes judiciales afirman que el escenario para Chevesich ha cambiado, por tres factores: 1) una parte de la Suprema se ha renovado, por lo que ya no es la misma corte con la que Chevesich se enfrentó en 2004; 2) la magistrada contaría con el respaldo de varios ministros, y 3) como mujer tendría más posibilidades, dada la política de paridad del gobierno y que en la lista de candidatos hay sólo tres juezas.
En tanto, en el Senado -donde se debe ratificar cualquier nominación de Bachelet a la Suprema- la postulación de Chevesich provocó simpatía. El senador y timonel del PRSD, José Antonio Gómez, dijo que "esta ministra (Chevesich), como varios más que conozco, tiene los méritos para intentar llegar a la Corte Suprema". Su par Juan Pablo Letelier (PS) agregó que "es una jueza de las serias de nuestro país más allá de la connotación política de uno de los casos de los miles que ella lleva".
Desde la Alianza, la senadora UDI Evelyn Matthei destacó que "la cantidad de presiones que ella recibió pocas veces se ha visto que ocurran en los tribunales y ella las recibió con absoluta dignidad".