El ministro secretario general de Gobierno, Francisco Vidal, dio a conocer esta tarde la decisión de la Presidenta Michelle Bachelet de aceptar las renuncias del ministro Osvaldo Andrade, además de los subsecretarios Felipe Harboe y Arturo Barrios, abriéndose a la posibilidad de que en las próximas horas se puedan sumar nuevos cambios al equipo ministerial.
El vocero de Gobierno hizo pública la decisión de la Presidenta esta tarde, confirmando principalmente las salidas del Ejecutivo de Andrade y de Harboe, quien ya en la mañana tuvo una emotiva despedida en la sede de gobierno. De acuerdo a lo dicho por Vidal, sin embargo, lo más probable es que este no sea el último ajuste que Bachelet realice al equipo, puesto que la Mandataria "está evaluando al resto del equipo", según dijo el vocero.
"En estos cambios se combinan dos factores, un factor que nos limita como gobierno por efecto de la norma constitucional, que aquellos ministros y subsecretarios que han optado por hacer una campaña parlamentaria, lo que se demuestra en estos tres casos y el segundo factor es que la Presidenta está evaluando al resto del equipo, aún recibiendo renuncias y evaluando al resto del gabinete", explicó el secretario de Estado.
Consultado sobre los dichos del ministro Pérez Yoma quien se refirió a este cambio de gabinete como un acto "bastante acotado”, Vidal dijo que “si es un cambio acotado, si es light, cero azúcar o con poncho, lo sabe solamente la Presidenta”.
En cuanto a los reemplazantes de los renunciados, Vidal fue claro en mencionar que por ahora no es una decisión que esté tomada, pero que muy probablemente será la propia Presidenta o él mismo quien en las próximas horas dé a conocer los nombres de quienes tomarán los puestos de quienes dejar el Gobierno. Vidal dijo que esa era una "decisión exclusiva" de la Presidenta Bachelet y que por lo mismo no podía entregar más antecedentes en estos momentos.
En relación a las caras nuevas que llegarán, Vidal dijo que "los voy a defraudar porque eso lo decide la Presidenta, lo único que puedo adelantar y lo más probable es que la Presidenta o yo los anuncie en las próximas horas, eso quiere decir mañana, no hoy".
EL CAMBIO DE GABINETE
El cuarto cambio de gabinete de la administración de Bachelet se da en un contexto mucho más distendido que los anteriores, los cuales de una u otra forma respondieron a momentos difíciles del gobierno.
El cumplimiento del plazo constitucional para que los altos funcionarios dejen sus cargos si pretenden postular el próximo año al Parlamento dejó marcado en el calendario este nuevo ajuste, aunque la magnitud del mismo fue acotándose día a día, a medida que se filtraba que la gran mayoría de los secretarios de Estado había optado por mantenerse en sus funciones hasta marzo de 2009.
El primero de los ajustes en los gabinetes de la Presidenta Bachelet vino a inscribirse con el más rápido en los gobiernos de la Concertación -a los 125 días- y tras desatarse la crisis en la educación secundaria, la llamada Revolución de los Pingüinos. Esa vez, las modificaciones dejaron como principales damnificados a los ministros del Interior (Andrés Zaldívar) y al de Educación (Martín Zilic).
El segundo cambio se dio a menos de 13 meses de mandato y en medio de una de las principales crisis que ha enfrentado la jefa de Estado: la puesta en marcha del Transantiago. En esa oportunidad se removió -además del titular de Transportes, Sergio Espejo- a la ministra de la Presidencia, Paulina Veloso, designando en su lugar a José Antonio Viera-Gallo; y en Defensa asumió José Goñi en lugar de Vivianne Blanlot, rompiendo con el gabinete paritario.
El tercer ajuste ministerial realizado en enero pasado vino precedido de la crisis del comité político de La Moneda y la sorpresiva renuncia del ministro del Interior -Belisario Velasco- y bajo la premisa de prepararse para el segundo tiempo del período presidencial de la mano de ministros de corte político más que técnicos, como fue el caso de Edmundo Pérez Yoma (interior) y Sergio Bitar (MOP).