Como cada año, la discusión sobre la brecha que se evidencia con la entrega de los resultados de la PSU se centra en las diferencias entre los estudiantes de establecimientos particulares y públicos. Sin embargo, existe otra brecha que se ha mantenido en el tiempo y que es igual de persistente que la situación socioeconómica. Es la distancia que se produce entre los resultados de hombres y mujeres.
En esta versión de la PSU, en Matemáticas los hombres superaron por 25 puntos promedio a las mujeres, y por siete puntos en Lenguaje. La brecha se dio en prácticamente todas las regiones, excepto en la Undécima y Duodécima, donde las mujeres superan por más de 20 puntos en Lenguaje a los varones.
En cuanto a los puntajes más altos, la supremacía es clara a favor de los hombres. Este año, de los 229 estudiantes que sacaron 850 puntos en alguna de las pruebas, sólo un 17% fueron mujeres. En tanto, dos de cada 10 varones obtuvo más de 600 puntos, mientras que sólo el 15% de las mujeres logró superar esa barrera. La distancia se mantiene sin alteraciones desde 2005.
"Este es un tema adicional que tenemos que incluir en la agenda pública, el buscar la explicación de por qué existen estas diferencias", dice Jorge Manzi, quien forma parte del comité técnico asesor del Consejo de Rectores. Manzi recordó que Chile tiene un triste récord en educación: no sólo está entre los países donde la brecha socioeconómica incide más en las diferencias de resultados, sino que también en las diferencias de género: "En la prueba Pisa fuimos de los países con más diferencias de resultados entre hombres y mujeres y en la prueba latinoamericana Serce también".
La nómina de puntajes nacionales pareciera combinar estos dos factores. De las 40 mujeres que lograron el puntaje máximo en alguna prueba, solo 4 egresaron de un establecimiento municipal: dos del Carmela Carvajal, una del Liceo Oscar Castro de Rancagua y la última del Liceo Juan Bautista Contardi de Punta Arenas.
CAPACIDADES DIFERENTES
Las cifras de permanencia y rendimiento en la educación superior indican que, en general, cuando las mujeres sobrepasan la barrera de selección a la universidad, tienden a tener un mejor rendimiento que los hombres.
Los expertos que han analizado el tema aseguran que las mujeres tienen una mayor constancia. Además, cognitivamente, según estudios internacionales, les es más fácil contestar y trabajar con preguntas abiertas que con alternativas, lo que explicaría que la PSU se les haga más complicada. En todo caso, en Chile aún no existe un estudio que dé pistas sobre por qué se producen las brechas.
Lamentablemente, las cifras del proceso de admisión para el año 2009 no hacen más que continuar con las diferencias de otros procesos. Entre el 2005 y 2008, la cifra de estudiantes que obtiene más de 700 puntos se ha mantenido más o menos estable: en el caso de los hombres ronda el 4%, mientras que las mujeres se mantienen en el 2%.
Esta problemática no es exclusiva de Chile. En pruebas similares de ingreso a la universidad, como el SAT norteamericano, la brecha es similar a la de la PSU: siete puntos en Lenguaje y 35 en Matemáticas. El test incorporó últimamente la modalidad de ensayo y demostró en los hechos que a las mujeres se les hace más fácil esta sección, puesto que en su primera versión superaron en 11 puntos, y por primera vez en décadas, a los hombres.