Dos horas antes de abordar el vuelo AF 447 de Air France con destino a París, Joao Marcelo Calaca de 37 años se dio cuenta que tenía el pasaporte vencido y que no podría embarcarse. Un amigo estadounidense que lo acompañaría en el viaje también decidió a última hora postergar el vuelo.
"Fue un error que salvó mi vida y la de mi amigo también. Habría podido insistir para embarcar, pero pense que 'si está vencido es porque no debo viajar en este momento'. No tenía una buena intuición", relata impactado Calaca tras enterarse que aún no encuentran la aeronave, cuyo rastro se perdió hoy cuando atravesaba el Océano Atlántico.
Joao Marcelo, de profesión analista judicial, se encuentra realizando un magíster en España y tenía programado viajar para resolver algunos problemas burocráticos. según comenta a O' Globo, cuando temprano esta mañana vio cerca de 25 llamadas perdidas en su celular supuso que algo podría haber ocurrido con el vuelo.
"Encendí la TV y sentí un escalofrío con las informaciones en vivo sobre el accidente", dijo el afortunado brasileño.
"Es difícil explicar mis sentimientos, es una mezcla de alegría por estar bien, mas que eso, vivo, pero al mismo tiempo, lo siento por las personas que se embarcaron y por las familias que buscan respuestas", agregó.
Según las últimas informaciones la aeronave despereció con 228 personas a bordo.