El vicepresidente de EE.UU., Joe Biden, dijo sentirse intranquilo por los indicios de que el gobierno iraní está suprimiendo la libre expresión en ese país, al reprimir a los manifestantes que protestan por la reelección de Ahmadinejad.
"Tengo dudas, pero no realizaremos comentarios hasta que no hagamos una revisión minuciosa del proceso", comentó Biden.
"Los intereses del gobierno de Barack Obama siguen siendo los mismos que antes de la votación: acabar con los esfuerzos de Irán por desarrollar armas nucleares y su apoyo al terrorismo", agregó el vicepresidente, en una entrevista a una cadena de televisión norteamericana.
"Estados Unidos y otros países necesitan más tiempo para analizar los resultados antes de darse una mejor idea sobre los comicios, pero complica ver la represión de las protestas", sentenció Biden.
IGUALDAD ANTE LA LEY
El reelecto Presidente de Irán aseguró que "que todos los iraníes son iguales ante la ley, sean ministros o políticos", al comentar la detención de más de cien opositores en la madrugada de ayer.
Sin embargo, el líder no pudo garantizar la seguridad de su contendor, Mir Musaví. Consultado en la primera conferencia de prensa que dio tras el triunfo del viernes, Ahmadinejad evitó responder las preguntas referentes a la seguridad de Musaví, a quien también se le dio como detenido en la madrugada.
Además, el líder iraní criticó la democracia occidental. "Los políticos occidentales incluso apoyan a los homosexuales para conseguir más votos. En Irán, nuestra democracia está basada en la ética", añadió.
Mientras esto ocurría, manifestantes y seguidores de Musaví volvieron a reunirse, pese a los fuertes controles policiales y anunciaron su intención de marchar hacia el centro de Teherán, donde se encuentran lo seguidores de Ahmadineyad.
MUSAVI PIDE ANULACION
El candidato opositor, Mir Musaví, pidió hoy oficialmente al poderoso Consejo de Guardianes que anule los resultados de las elecciones presidenciales del pasado viernes, debido a las supuestas irregularidades cometidas.
En una carta dirigida al Consejo, encargado de validar los resultados, Musaví asegura que "uno de los candidatos, fue apoyado por el ministerio de Interior y eso influyó en el resultado final".
"Teniendo en cuenta las decenas de cartas que mi candidatura ha enviado a este Consejo en relación con los claros casos de fraude electoral por parte del ministerio de Interior así como uno de los candidatos, que influyeron en el resultado, las elecciones no son limpias y deben ser anuladas", afirmó Musaví.
También repitió las alegaciones sobre la carencia de papeletas en algunos colegios, en especial en las ciudades, y el favoritismo de la televisión pública hacia Ahmadinejad.