El Presidente de EEUU, Barack Obama, se reunió hoy en un consejo de guerra con sus más altos asesores para analizar el conflicto de Afganistán cuando está próxima una decisión de Washington sobre un eventual aumento de tropas en ese país.
A la reunión asistieron el vicepresidente, Joe Biden, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, y otros altos consejeros y representantes del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, dijeron fuentes oficiales.
De momento, no se han dado a conocer detalles del encuentro, que se realizó a puerta cerrada en la Casa Blanca.
Fuentes citadas por los medios locales indicaron que el Presidente podría aprovechar una reunión similar que tendrá lugar el lunes próximo para decidir un despliegue de tropas adicionales en ese país.
Añadieron que Obama podría decidir el envío de alrededor de 32.000 efectivos al conflicto que se inició hace 8 años, después de los atentados del 11 de septiembre de 2001.
El anuncio oficial podría ocurrir durante la próxima semana, antes de una reunión de la Otan que se realizará el 7 de diciembre en Europa, según dichas fuentes.
"El primer momento posible sería la próxima semana", dijo a los periodistas el portavoz de la Casa Blanca Robert Gibbs, quien declinó ofrecer otros detalles.
"Esta es una decisión complicada. Creo que el pueblo de EEUU quiere que el presidente se tomen un tiempo para una decisión correcta, en vez de tomar una decisión apresurada", agregó.
La posibilidad del aumento de tropas está bajo estudio de Washington desde hace dos meses, después de que el comandante de Estados Unidos en Afganistán, el general Stanley McChrystal, advirtió sobre un deterioro de la situación y dijo que se necesitarían al menos 40.000 soldados para neutralizar el problema.
En estos momentos Estados Unidos cuenta con 68.000 militares que, junto con las tropas de la OTAN, integran un total de más de 100.000 efectivos.
Los altos mandos militares han presentado al presidente planes alternativos que incluyen la adición de entre 10.000 hasta 45.000 soldados.
Además, EEUU tiene todavía más de 110.000 soldados en Irak, país que invadió en 2003, y sus Fuerzas Armadas muestran señales de desgaste con unidades que han sido enviadas a zonas de guerra hasta cinco veces.