Gran Bretaña desmintió hoy, a través de una carta enviada a un parlamentario iraní, su participación en las protestas que tuvieron lugar en Irán tras la reelección del Presidente Mahmud Ahmadinejad.
La carta, sostiene que sería "deplorable" que Irán intentase interrumpir sus relaciones con Londres.
La misiva, difundida por el ministerio del Exterior británico, fue escrita por el embajador de Londres en Irán, Simon Gass, y dirigida a Alaeddin Boroujerdi, presidente de la Comisión de Exterior y Seguridad Nacional del Parlamento iraní.
El diplomático británico define como "completamente falso" el hecho de que Gran Bretaña o su embajada haya interferido en los asuntos internos iraníes fomentando protestas, tal como sostienen fuentes oficiales de Teherán.
Cualquier decisión por parte del Parlamento iraní de atenuar el nivel de relaciones con Gran Bretaña, escribió Gass, "sería deplorable".
El embajador británico hizo explícita referencia a los pedidos de interrumpir las relaciones con su país que hicieron algunos parlamentarios iraníes en los últimos días.