Los arrestados en el Carnaval de Río de Janeiro, en Brasil, llegaron hoy a 277 personas, los que han sido detenidos por orinar en la calle, una práctica que las autoridades cariocas decidieron no tolerar más y que es castigada con un proceso judicial.
En la lista de personas que habían sido detenidas (hoy 43) hasta las 16.00 hora local en el último día oficial del carnaval, figuran 12 mujeres y 5 extranjeros (una mexicana, un italiano, dos dinamarqueses y un inglés), según el último boletín de la Guardia Municipal.
La lista fue incrementada este martes con el arresto de 17 personas que participaban en las fiestas de la madrugada en el céntrico barrio de Lapa y otros 26 sorprendidos en flagrante esta mañana cuando se divertían en el desfile del bloco (comparsa con orquesta) de las Carmelitas en el barrio de Santa Teresa.
Además de ser retirados de las fiestas callejeras y conducidos a una comisaría, los involucrados tienen que enfrentar un proceso ante un juez que les puede significar una pena de prisión, generalmente transformada en la prestación de servicios sociales.
La legislación brasileña prevé una condena de entre tres meses y un año de prisión para quien viole el artículo 233 del código penal, que define el delito de acto obsceno en lugar público o expuesto al público.
El proceso también implica posibles anotaciones en el pasado judicial y la pérdida de la condición de reo primario, además de obligar al procesado a contratar abogado para defenderse.