La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, se reunió en Brasilia con el canciller brasileño Celso Amorim, para debatir temas polémicos -como la adopción de sanciones contra Irán- y preparar la visita que hará este año a Brasil el Presidente Barack Obama.
Clinton, quien inició el programa oficial de su visita de poco más de 24 horas a Brasil con un encuentro de 45 minutos con los presidentes del Senado Federal, José Sarney, y de la Cámara de Diputados, Michel Temer, desea convencer a las autoridades brasileñas para que apoyen la imposición de nuevas sanciones contra Irán, ante las sospechas que rodean el programa nuclear del país persa.
"Se ha constatado que Irán está violando las determinaciones del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y del Consejo de Seguridad de la ONU. Ese será un tema abordado por el Consejo de Seguridad, por eso quiero asegurar que (el Presidente Lula) tiene el mismo entendimiento que tenemos nosotros sobre cómo se desarrollará este tema", dijo la secretaria de Estado, durante su visita a Argentina.
Este tema es hoy la principal discrepancia entre Washington y Brasilia, ya que el Presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva -quien recibirá a la secretaria de Estado por la tarde- defiende el derecho de Irán a desarrollar un programa nuclear con fines pacíficos, y aboga por el diálogo como forma de solucionar la actual crisis.
Irán será el principal, pero no el único tema importante de la visita de Clinton a Brasil. La secretaria de Estado deberá reiterar a Lula la disposición de su país de transferir tecnología civil al país sudamericano, en caso de que el fabricante de aviones Boeing salga ganador de la licitación abierta por la Aeronáutica para adquirir 36 nuevos cazabombarderos.
Los F/A-18 Super Hornet de Boeing están entre los finalistas de la licitación brasileña, conjuntamente con los Gripen NG de la sueca Saab y los preferidos de Lula, los Rafale de la francesa Dassault.
Además, Clinton buscará encontrar salidas para evitar que Brasil dicte represalias comerciales por hasta 800 millones de dólares contra Estados Unidos por los subsidios concedidos por Washington a los productores norteamericanos de algodón.
Más allá de las fricciones en el campo político -que incluyen la demanda brasileña de fin del embargo estadounidense a Cuba y discrepancias frente a la crisis política en Honduras-, la visita de Clinton marcará un proceso de estrechamiento de la cooperación entre Brasil y Estados Unidos.
Además de los tres acuerdos que resultarán de la visita de Clinton -sobre cambios climáticos, sobre combate a la violencia contra las mujeres y sobre cooperación en acciones de apoyo al desarrollo en países pobres, como los africanos y Haití-, los dos gobiernos sentarán las bases de un mecanismo de diálogo permanente, a desarrollarse mediante encuentros anuales de sus jefes de política exterior.
Tras los encuentros con Amorim y Lula en Brasilia, Hillary Clinton se trasladará a Sao Paulo, donde participará en un debate con alumnos de la universidad Zumbi dos Palmares, la primera institución de enseñanza superior de América Latina destinada a afrodescendientes.
La secretaria de Estado, que cumple en Brasil la cuarta etapa de su gira latinoamericana iniciada en Uruguay y que ya incluyó a Argentina y a Chile, viajará luego a Costa Rica, donde se entrevistará mañana con el Presidente Óscar Arias y con su sucesora electa, Laura Chinchilla. La gira de Clinton terminará el viernes en Guatemala.