Una joven estadounidense, quien asegura que no sabía que estaba dando a luz a una hija durante una fiesta, la parió y terminó arrojándola a la basura.
Jessie Canfield asistía a una fiesta de cumpleaños sorpresa con familiares y amigos cuando comenzó a sentirse mal y fue al baño, donde estuvo por varias horas.
Los asistentes a la fiesta dijeron a la policía que la joven no tenía idea que estaba dando a luz a una hija de casi tres kilos.
Canfield, de 24 años, fue arrestada el miércoles, horas después de que los recolectores de basura encontraron el cadáver de una recién nacida en un contenedor repleto de basura afuera de una casa de Redondo Beach, donde se llevó a cabo la fiesta, informó el teniente de la policía Joe Hoffman.
"Ella afirma que no sabía" que estaba teniendo una hija y se mostró "angustiada con esa situación trágica", dijo Hoffman.
Después de la fiesta, Canfield se marchó a Santa Bárbara, donde estaba hospedada con familiares.
Los detectives de Redondo Beach la hallaron allí y la llevaron a una sala de urgencias para ser examinada y atendida antes de investigarla por asesinato. Luego la trasladaron a la cárcel del Condado de Los Angeles.
Hasta ahora no se ha informado el nombre del abogado que la defenderá. Los detectives no saben si la bebé estaba viva cuando fue abandonada en la basura.
La bebé estaba apenas a unas calles de una estación de bomberos donde los infantes no deseados pueden ser entregados en adopción.
La ley para la entrega segura de bebés fue aprobada en California en el 2001 para permitirles a los padres entregar a sus bebés sin el temor de ser perseguidos en estaciones de bomberos, hospitales y otras instalaciones. California es uno de por lo menos 46 estados en todo Estados Unidos que tiene una ley de ese tipo.