El juez español Baltasar Garzón será juzgado por prevaricación tras haberse declarado competente para investigar las desapariciones ocurridas durante la Guerra Civil española (1936-1939) y la posterior dictadura del general Francisco Franco.
El magistrado del Tribunal Supremo Luciano Varela, que instruye la compleja causa contra Garzón por excederse presuntamente en sus competencias legales, dio el paso para procesar al juez por prevaricación, el delito de dictar a sabiendas una resolución injusta.
En un auto de 14 páginas, Varela concedió un plazo de 10 días a la Fiscalía y a la parte acusadora, que encabeza el sindicato conservador Manos Limpias, para presentar un escrito solicitando la apertura de juicio. Aunque Garzón dispone de un último recurso, Varela los ha rechazado todos hasta la fecha.
El abogado de Garzón, Gonzalo Martínez-Fresnada, dijo que el auto supone una acusación formal de prevaricación, aunque, en su opinión, la apertura de la vista no se producirá al menos hasta junio.
En cuestión de días, explicó Martínez-Fresneda, Garzón será suspendido de sus funciones y apartado de la carrera judicial tras más de 20 años de servicio en la Audiencia Nacional.
Además, de ser condenado, se enfrentaría a un periodo que oscila entre los 10 y los 20 años de inhabilitación. Con 54 años, una pena de estas características pondría punto final a su futuro profesional.
Varela considera que Garzón carecía de competencia legal cuando en 2008 decidió investigar los crímenes de la dictadura de Franco (1939-1975).