Más de un millón de personas con banderas catalanas e independentistas colapsan el centro de la ciudad española de Barcelona (noreste), en la manifestación de protesta por la sentencia del Tribunal Constitucional (TC) sobre el Estatuto de Cataluña, según fuentes policiales.
A la espera de la cifra que dé la entidad organizadora de la manifestación, la Guardia Urbana (policía local) ha calculado en 1,1 millones de personas las que protestan contra el recorte del Estatuto por parte del TC.
El TC español determinó el pasado 28 de junio que el Estatuto de autogobierno de Cataluña es constitucional en su mayor parte, pero consideró que el término "nación" incluido en el preámbulo carece de eficacia jurídica y anuló 14 artículos, algunos de relevancia, como el relativo a la lengua.
Contra esa decisión, se convocó la manifestación que hoy lideran el presidente del Parlamento catalán, Ernest Benach; el presidente regional, José Montilla, y sus predecesores en el cargo Jordi Pujol, Pasqual Maragall, Joan Rigol y Heribert Barrera, tras una "senyera" (bandera catalana) de 250 metros cuadrados.
Tras las máximas autoridades, se ha situado la pancarta con el lema de la protesta ("Somos una nación. Nosotros decidimos"), portada por los líderes de todos los partidos del espectro político catalán, a excepción del conservador Partido Popular -el principal de la oposición en España-.
La imagen con la multitud en la calle en defensa del autogobierno ha llevado a muchos políticos a compararla con la que Cataluña vivió en la Transición (tras la dictadura franquista) en 1977, en donde se gritó "Libertad, Amnistía y Estatuto de Autonomía".
En la víspera de la concentración de hoy, se hizo pública la sentencia completa del Tribunal Constitucional español, que dictaminó que no hay más nación que España y que los Estatutos de Autonomía de las diversas comunidades regionales son normas subordinadas a la Carta Magna española.
El nuevo Estatuto fue aprobado en 2005 por el Parlamento regional, con la oposición del Partido Popular (PP).
Tras haber pasado por el Parlamento español, que lo aprobó el 30 de marzo de 2006 con algunos retoques, fue aprobado en un referéndum en Cataluña el 18 de junio de ese año.
El PP presentó un mes después el primer recurso de inconstitucionalidad, con la impugnación de 114 artículos, nueve disposiciones adicionales y dos finales del estatuto, al que calificaron de "una Constitución paralela".
El mantenimiento del Estatuto en su totalidad, con las grandes competencias de autogobierno que contempla, es el tema bandera de los principales partidos en Cataluña, y una cuestión prioritaria para los nacionalistas.
Se espera que las próximas elecciones autonómicas en esta comunidad autónoma sean convocadas en los próximos meses.