El Presidente de Colombia, Alvaro Uribe, dijo hoy que la fuerza pública no debe "aflojar" la lucha contra la "culebra del terrorismo", en referencia a los grupos guerrilleros, que ordenó perseguir desde que llegó al poder en 2002.
Uribe hizo el pronunciamiento durante una ceremonia en el Ministerio de Defensa en la que se despidió de las Fuerzas Armadas, pues el 7 de agosto entregará el poder a su copartidario Juan Manuel Santos, quien ganó las elecciones presidenciales del mes pasado.
"Vengo a dar las gracias en nombre de la democracia, que se siente más libre frente a las garras de un terrorismo que quiso asfixiarla", dijo el mandatario al comenzar su intervención.
Uribe agradeció a los miembros de la cúpula de mando de las Fuerzas Armadas durante sus dos períodos de gobierno y dio la bienvenida a los oficiales que fueron designados por Santos, a quienes pidió no darle pausa a la lucha contra la guerrilla.
"Quiero recordar el futuro. Hay retos muy grandes. Esas bandas criminales; de sus socios, las narcoguerrillas, disminuidas, pero no acabadas; de algunos que quieren hoy es hablar de paz e ignorar la seguridad, cuando lo que necesitamos es que todos se comprometan a evitar que estos bandidos estén en algún sitio", dijo.
"¡Cuidado, cuidado, cuidado con aflojarle la nuca a la culebra, porque ella está ahí medio dormida, porque la hemos debilitado, pero si le aflojamos el pescuezo vuelve a tomar oxígeno!", agregó.
Asimismo, dijo que los colombianos no deben caer en la "trampa" de quienes hablan de eventuales procesos de paz con la guerrilla en foros internacionales.
"Ahora quieren internacionalizar la solicitud de que les levantemos la horqueta, para seguir envenenando a los colombianos. En esa trampita no vamos a caer", expresó, tras afirmar que lo que se necesita es que en ningún país se dé "refugio a los terroristas".
"Nosotros solamente demandamos de la comunidad internacional cumplir las normas internacionales, que nosotros cumplimos; luchar contra el terrorismo y no albergarlo en parte alguna", sostuvo.
Colombia denunció el jueves pasado ante la Organización de Estados Americanos (OEA) que varios jefes de las guerrillas de las FARC y del ELN están en Venezuela, lo cual derivó en la ruptura de relaciones diplomáticas por parte de Caracas.
Durante el gobierno de Uribe las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) sufrieron los peores golpes militares en su historia, el más fuerte de los cuales ocurrió en marzo de 2008, cuando fue abatido quien era su segundo jefe, alias "Raúl Reyes".
El ataque militar se presentó en la selva de Ecuador, por lo que el gobierno de ese país rompió las relaciones diplomáticas con Colombia.
Según datos del gobierno, al comienzo de la administración Uribe las FARC tenían unos 20.000 miembros y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) cerca de 4.000, pero ahora cuentan con unos 8.000 y 1.500 integrantes, respectivamente, debido a las bajas en combate, a las capturas y deserciones.