Un terremoto de magnitud 6,6 remeció la lejana costa este de Rusia, desatando una advertencia de tsunami que fue rápidamente levantada. El sismo se produjo a una profundidad de poco más de 300 kilómetros por debajo del Mar de Ojotsk, a las 0905 GMT, entre la península de Kamchatka y la isla Sajalín del Pacífico, el lugar donde se encuentran los mayores depósitos de petróleo y gas natural.
"Todo está tranquilo ahora. El sismo no provocó daños y nadie resultó herido", dijo la portavoz de la dependencia del ministerio en Kamchatka, Olga Mikhailova, tras agregar que la advertencia de tsunami duró 30 minutos.
Un reporte previo del Servicio Geológico de Estados Unidos indicó que el terremoto fue de magnitud 7.