Kenia necesita 390 millones de dólares para ayuda humanitaria a 1,6 millones de personas en el año 2009, según informaron hoy las agencia de la ONU y organizaciones no gubernamentales (ONG) que trabajan en el país.
El Plan de Respuesta de Emergencia Humanitaria, que recoge esa cifra, tiene entre otros objetivos atender a más de 300.000 refugiados extranjeros que acoge el país, de los que alrededor de 220.000, la mayoría somalís, están el campo de Dadaab, y el resto en el de Kakuma, donde la mayoría son sudaneses.
En concreto, el campo de Dadaab precisa una atención inmediata, pues su población es el doble de su capacidad teórica, según Jeanine Cooper, directora del Plan de Respuesta.
Además, el Plan también estudia la atención a los 4.200 desplazados internos que quedan de los 400.000 que huyeron de sus hogares tras las elecciones de diciembre pasado, que dejaron una oleada de violencia en la que murieron 1.500 personas.
Aunque casi todos los desplazados han regresado a sus hogares, Ibrahim Elmi Mohamed, ministro de Desarrollo del Norte de Kenia, dijo que muchos de ellos precisan ayuda para normalizar su vida.
Abbas Gullet, Secretario General de la Cruz Roja de Kenia, apuntó que, además de los refugiados y desplazados, cerca de 1.300.000 personas afectadas por inundaciones, la sequías, la carestía de alimentos y otros fenómenos precisan ayuda en Kenia, un país con una población total de 38 millones de habitantes.
Las inundaciones y la sequía han dejado ciertas regiones del país, como el norte del lago Victoria y la zona de Mandera, al noreste, en "condiciones críticas", según señalaron los responsables humanitarios.