La primera dama estadounidense, Laura Bush, confirmó que planea publicar sus memorias y que ya se ha reunido con varias casas editoriales. "He hablado con varias editoras, pero nada ha pasado aún, sólo unas pocas visitas", dijo en una entrevista telefónica para hablar de su programa especial sobre la Casa Blanca, a transmitirse próximamente en el canal de cable History Channel.
A principios de mes la AP reportó un posible libro de Bush citando a tres ejecutivos editoriales al tanto de las negociaciones, que solicitaron anonimato por estar el proyecto en sus etapas iniciales y tratarse de un asunto estrictamente confidencial.
Los ejecutivos dijeron que Bush es representada por el abogado de Washington Robert Barnett, cuyos clientes incluyen al ex presidente Bill Clinton, la senadora Hillary Rodham Clinton y el senador Edward Kennedy.
Barnett, quien trabajó con Bush cuando ella y su hija Jenna colaboraron en un libro para niños, se negó a hacer declaraciones.
Las memorias de Laura Bush podrían ser una versión política de "Garbo Speaks". El público ha estado fascinado con la primera dama, quien dijo poco sobre sí misma y cuya vida ya es un éxito literario a modo de ficción en la novela de Curtis Sittenfeld "American Wife".
Mientras Nancy Reagan ajustó cuentas con viejos enemigos como el ex jefe del estado mayor de la Casa Blanca Donald Regan en "My Turn", un ejecutivo editorial dijo que Laura Bush prometió escribir un libro positivo, con un mínimo de críticas. El ejecutivo pidió no ser identificado, también citando confidencialidad.
Las editoriales tienen un gran respeto por la primera dama, otrora maestra de escuela conocida por su pasión por la lectura. Un acuerdo para un libro, aún en medio de una crisis económica, podría valer por lo menos tanto como el libro de Hillary Clinton "Living History" (US$8 millones).
Libros de las recientes primeras damas, incluyendo a la suegra de Laura Bush, Barbara Bush, han tenido más atractivo comercial que los de ex presidentes.
El Presidente Bush dijo recientemente que él también quería escribir un libro, pero aún tendría que conseguir una propuesta. Las editoriales, apuntando su bajo nivel de aceptación, lo han exhortado a esperar.