Nueve hombres y una mujer -todos acusados de homicidios- murieron ahorcados en una prisión de Teherán, según informaron fuentes judiciales. "Los 10 asesinos fueron ahorcados en la mañana de hoy en la cárcel de Ewin", señaló la agencia noticiosa "Fars".
Desde el triunfo de la Revolución Islámica en 1979, la legislación iraní contempla más de 100 delitos que pueden ser castigados con la pena capital; entre éstos están incluídos el asesinato, el tráfico de drogas, el espionaje, la homosexualidad y la blasfemia contra el Islam.
El Parlamento iraní aprobó recientemente una ley que incorpora a esta lista el delito de "alterar la opinión pública", medida que fue duramente criticada por los grupos de derechos humanos debido a su ambigüedad. De hecho, la organización Human Rights Watch (HRW) denunció en septiembre que la protección de los derechos humanos en Irán empeoró bajo el gobierno de Mahmmoud Ahmadinejad, quien llegó al cargo en 2005.
Según HRW, durante el mandato de Ahmadinejad, el número de sentencias de muerte aplicadas "se ha cuadruplicado".