La ex rehén Ingrid Betancourt anunció el sábado, de regreso en Colombia, que iniciará una gira por países de Sudamérica, en donde incluye una visita a Chile, para agradecerle a los mandatarios esfuerzos que hicieron por su liberación y la de otros secuestrados colombianos.
En una extensa conferencia de prensa, la ex rehén, quien estuvo seis años en manos de las guerrillas de las FARC, dijo además que irá a fines de año a México y que no ha tenido contactos aún con el equipo de transición del presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama.
Betancourt, enfundada en impecable traje negro y camisa blanca de cuello en ondas, aclaró que en su gira de una semana no está en el papel ni de mediadora ni de facilitadora, sino que sencillamente quiere agradecer a los mandatarios esfuerzos por sacarla de su cautiverio, así como a sus compañeros, algunos aún retenidos en las selvas en manos de rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
"A partir de mañana voy a comenzar una gira por toda América Latina", dijo la ex candidata presidencial colombo-francesa, de 47 años, en la sede de la embajada de Francia en Bogotá, donde llegó esta tarde procedente de Europa.
Dijo que su gira comenzará el sábado en Quito, donde se entrevistará con el Presidente ecuatoriano Rafael Correa, a quien "estimo muchísimo", y seguirá después hacia Argentina, Brasil, Chile, Perú, Bolivia, "y espero poder reunirme con el Presidente (Hugo) Chávez", de Venezuela.
Declinó dar detalles tanto de los días exactos de la gira como de su agenda en Bogotá alegando razones de seguridad. Tampoco precisó la fecha de su viaje a México, donde indicó, sin embargo, que se entrevistaría con el presidente Felipe Calderón y visitaría el templo de la Virgen de Guadalupe.
Betancourt, acompañado de su madre Yolanda Pulecio, fue consultada sobre sus expectativas por Obama, por el que la ex rehén dijo tener "una gran admiración".
Resaltó sus grandes esperanzas sobre el nuevo gobierno en Washington, a partir del 20 de enero, pero destacó que en su opinión "yo no creo que Obama sepa mucho de América Latina", destacando que el presidente electo estadounidense podría conocer más de temas como los del Medio Oriente.
Indicó que sus dos objetivos en Colombia eran reunirse con ex secuestrados con los que compartió su cautiverio, así como con las familias de ellos, y ayudar en trámites para que un guerrillero de las FARC salga pronto del país y se radique en Francia, un compromiso del gobierno de París y de Bogotá para todo rebelde que abandone las filas insurgentes trayendo consigo un secuestrado a la libertad.
El rebelde Willian Bueno Largo, alias Isaza, se escapó el mes pasado junto al ex congresista Oscar Tulio Lizcano de un campamento de las FARC en el oeste del país, donde el ex legislador estuvo retenido desde el año 2000.
El gobierno del presidente Alvaro Uribe prometió al rebelde una recompensa de unos 400.000 dólares y la salida a Francia de Isaza.
Tras su llegada a Bogotá y antes de la conferencia de prensa, Betancourt se reunió con Uribe en la sede de la base militar de la ciudad y le entregó una carta enviada por el mandatario Nicolas Sarkozy donde el dirigente francés le ratifica el interés de París en ayudar a la liberación de otros secuestrados y recibir a Isaza, según narró la ex rehén.
"Que se le cumpla a Isaza es supremamente importante", dijo Betancourt, secuestarada por las FARC en febrero del 2002 y rescatada en un operativo militar el pasado 2 de julio junto a otrosd 14 secuestrados. Es muy importante, añadió, que las guerrillas sepan que "de este lado (del gobierno) cuando se hace una promesa, se cumple", dijo Betancourt, que pocos días después de su rescate marchó a Francia.
Además, dijo, el cumplir los compromisos con Isaza es un "mensaje muy hermoso para la tropa guerrillera" porque envía a las FARC el recado de que si dejan las filas rebeldes "tengan la seguridad que los vamos a estar esperando sin rencores".