El ministro del Interior indio, Shivraj Patil, y el consejero para la Seguridad Nacional, renunciaron hoy a sus cargos tras admitir responsabilidades en los ataques terroristas perpetrados en Mumbai, que provocaron la muerte de casi 200 personas, en el marco de una ola de críticas al gobierno.
La emisora de televisión NDTV reportó que el funcionario presentó la renuncia al primer ministro, Manmohan Singh, y fue reemplazado por el ex jefe de la cartera de Finanzas Panaliappan Chidambaram.
El consejero para la Seguridad Nacional del gobierno indio, M.K.Narayan, renunció hoy al cargo en el marco de las críticas severas que afronta la dirigencia política por los ataques en los que fueron muertas casi 200 personas en Mumbai.
Narayan presentó la renuncia tras la dimisión del ministro del Interior Patil, ambos del partido de gobierno.
El viceprimer ministro del estado de Maharashtra, donde se encuentra Mumbai, consideró que los ataques constituyeron un "incidente" que se produce en las grandes ciudades y que la tarea de las fuerzas indias redujo al mínimo las consecuencias.
"Pequeños incidentes parecidos suceden en las grandes ciudades. Los terroristas vinieron para matar a 5 mil personas, pero alcanzamos a reducir al mínimo los daños", sostuvo.
Cientos de personas realizaron hoy una nueva protesta contra lo que consideran la inacción de la dirigencia política ante los ataques en los que fueron muertas casi 200 personas.
Los manifestantes aseguraron que no responden a un grupo político y reclamaron poner fin a los atentados que, dijeron, provienen de zonas de Pakistán.
El único integrante detenido del grupo que atacó Mumbai, Azam Amir Kasab, aseguró a los investigadores que recibieron apoyo local para perpetrar los atentados y aportó, según el diario Times of India, datos de al menos cinco personas.
Fuentes citadas por ese medio dijeron que habitantes de Mumbai dieron "alojamiento a terroristas, los llevaron a conocer la ciudad y entregaron información sobre comisarías y puestos de bloqueo de la policía".
El detenido, de origen paquistaní, dijo a los investigadores que el grupo fue enviado para golpear objetivos israelíes y "vengar las atrocidades cometidas contra los palestinos".
El primer ministro de Israel, Ehud Olmert, advirtió hoy que los ataques perpetrados en Mumbai son "intentos del Islam extremista por sembrar destrucción y muerte en todo el mundo", en la apertura de la reunión del consejo de gobierno.
Olmert sostuvo que los atacantes tenían prefijado "golpear, entre otras, también instituciones judías".
En el ataque al centro judío Jabad, en el Nariman House de Mumabi, fueron muertas nueve personas israelíes y de fe judía, de las cuales sólo seis fueron hasta hoy identificadas.
Olmert negó que Israel haya ofrecido asistencia militar para afrontar la situación de Israel, pero dijo que Tel Aviv colaborará con las autoridades indias para protección de israelíes en esas zonas.
Un portavoz de Hamas, Fawzi Barhum, advirtió hoy en declaraciones a ANSA que el movimiento islámico no se pronunciará sobre informes según los cuales los ataques a un centro judío fueron perpetrados para "vengar" víctimas palestinas.