Los ministros de Exteriores de la OTAN decidieron reanudar "de manera gradual y condicionada" las relaciones con Rusia, que habían sido interrumpidas en agosto a raíz de la crisis con Georgia por la región separatista de Osetia del Sur.
El anuncio lo hizo el secretario general de la Alianza Atlántica, Jaap de Hoop Scheffer.
Ese fue el resultado de la primera jornada de la reunión de cancilleres, que estableció un difícil compromiso sobre el recorrido de pre adhesión para Georgia y Ucrania, un tema que también inquieta profundamente a Rusia.
Para los dos ex estados soviéticos, que en abril, en la cumbre de Bucarest, obtuvieron la promesa de ser un día miembros plenos de OTAN y coincidieron en planes de cooperación reforzada en el marco de las Comisiones OTAN-Ucrania y OTAN-Georgia.
"Estos dos países hicieron progresos, pero tienen aún un trabajo importante por delante", sintetizó Scheffer, dando cuenta del compromiso negociado entre Estados Unidos, Alemania, Francia y Gran Bretaña, y aceptado por sus socios.