Unos 150 carabineros llevaron a cabo hoy una redada en el campamento romano de nómadas más grande Italia, Casilina 900, donde incautaron bienes por un valor un millón de euros en manos de gitanos procedentes de la ex Yugoslavia.
Los gitanos yugoslavos, que viven en barracas, disponen de departamentos, autos de gran cilindrada y son titulares de 26 cuentas bancarias, informaron los efectivos policiales.
Los agentes aplicaron el decreto de incautación de los bienes que fueron entregados a la Dirección de lucha contra la mafia.
La operación se desarrolló tras investigar a los sospechosos, que no ejercían trabajo alguno y no habían declarado ingresos, por lo que se supone que podría tener un enorme patrimonio sin poder justificar el origen.