El secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, se comprometió a apoyar la política que el presidente electo, Barack Obama, mantenga con respecto a la presencia de las tropas en Irak.
Gates rechazó aclarar, sin embargo, si este respaldo también incluiría un hipotético calendario para la retirada.
En este sentido, indicó que Obama ya ha expresado su deseo de completar la salida del contingente en 16 meses, pero matizó que el futuro inquilino de la Casa Blanca siempre ha hablado de una "retirada responsable". "Y también afirmó que estaba preparado para escuchar a sus comandantes", añadió, en referencia a una postura que, a su juicio, es la idónea para un presidente.
Tanto Obama como Gates, según informa Europa Press, manifestaron su interés en varias ocasiones de enviar más tropas a Afganistán, donde la insurgencia ha incrementado en los últimos meses hasta puntos máximos.
Por otra parte, Gates dijo que se ha comprometido a permanecer "indefinidamente" como jefe de Defensa bajo la Administración del presidente electo, después de que Obama presentase a su equipo de Seguridad Nacional, en el que destaca el nombramiento del republicano por su acertada gestión en el Pentágono, reflejada en la mejora de la situación en Irak.
Asimismo, afirmó que el Pentágono examinará el presupuesto de defensa y asumirá una "dura evaluación" a los procedimientos de compras de armas durante el nuevo gobierno.