El fiscal general de Estado de Israel, Moshe Lador, anunció hoy al primer ministro, Ehud Olmert, el cierre de la investigación en su contra por presunta interferencia en la privatización del Banco Leumí para beneficiar a un empresario amigo.
El Ministerio de Justicia informó en un comunicado que el caso se cierra "por falta de pruebas".
De acuerdo con las pruebas obtenidas, "el modo en que Olmert se comportó en este caso indica que su implicación en los acontecimientos fue pequeña", se indica en el escrito de Lador.
La decisión concuerda con los recomendaciones que la Policía hizo hace un año a la Fiscalía, tras interrogar en dos ocasiones al jefe de Gobierno por este caso.
Olmert era sospechoso de haber aprovechado su posición como ministro de Industria y Comercio en el Ejecutivo de Ariel Sharon, entre 2003 y 2005, para favorecer a un hombre de negocios amigo, el australiano Frank Lowy, en la privatización del banco Leumi, uno de los más importantes de Israel.
Pese a la decisión de hoy, el primer ministro podría acabar en los tribunales por supuesta duplicación de facturas en sus viajes.
El asesor jurídico del Poder Ejecutivo, Menahem Mazuz, convocó a Olmert el pasado día 26 a una audiencia preliminar, aparentemente como paso previo a presentar cargos en su contra.
Acosado por varios escándalos de corrupción, Olmert presentó su dimisión el pasado mes de septiembre, por lo que ejerce de forma interina hasta que salga un nuevo Gobierno en las elecciones del próximo 10 de febrero.
"Hubiera sido más prudente esperar pacientemente antes de declararlo (a Olmert) culpable sin ambages. El primer ministro está seguro de que los demás casos contra él acabarán igual", indicó el director de comunicación del jefe del Ejecutivo, Amir Dan, tras conocer la exculpación.
A lo largo de sus tres décadas de trayectoria en la vida política, Olmert ha sido sospechoso de varios delitos de corrupción y fraude, pero nunca hasta ahora ha sido llevado a juicio.