El Parlamento canadiense fue suspendido hasta el próximo 26 de enero tras la reunión que mantuvieron en la mañana de hoy el primer ministro Stephen Harper y la Gobernadora General, Michaëlle Jean.
La decisión significa que la oposición al Gobierno conservador no podrá plantear el próximo lunes la moción de censura para derribar a Harper y sustituirlo con una coalición entre liberales y socialdemócratas, tal y como estaba previsto.
La oposición acusa a Harper de no tener un plan serio para reactivar la economía.
Un rechazo de su pedido por parte de la gobernadora general -que representa a la reina Isabel II como jefa del estado- hubiera obligado a Harper a renunciar o enfrentar el voto de confianza el lunes, que seguramente hubiese perdido.
Stephane Dion, líder del opositor partido Liberal, dijo que la suspensión del parlamento sólo postergará la inevitable derrota de Harper.
Un gobernador general en Canadá nunca ha rechazado un pedido del primer ministro para suspender el parlamento de manera temporal. Pero tampoco nunca se le había pedido que suspendiera el parlamento a fin de posponer un voto para desalojar al primer ministro del poder, cuando ha quedado claro que la mayoría de los legisladores se oponen a él.