Ante los problemas para encontrar suficientes médicos, enfermeras y traductores que colaboren durante la guerra, el Departamento de la Defensa de Estados Unidos reclutará temporalmente a extranjeros que han vivido en el país con visas de estudiante o trabajo, o con la condición de refugiados o asilados.
El secretario de la Defensa, Robert Gates, ha autorizado al Ejército, la Armada, la Fuerza Aérea y la Marina el reclutamiento de ciertos residentes legales cuyos conocimientos en medicina o lenguas son "vitales para los intereses nacionales", dijeron funcionarios. La medida aprovecharía por vez primera una ley aprobada hace tres años.
Aunque los militares han aceptado antes a reclutas con las llamadas "green cards" que buscaban la residencia permanente, la medida de Gates permite que las fuerzas armadas comiencen un programa piloto de un año para encontrar incluso a mil extranjeros que hayan vivido legalmente en Estados Unidos durante al menos dos años, con ciertos tipos de visas temporales.
Los nuevos reclutas de las fuerzas armadas obtendrían la agilización del proceso para convertirse en ciudadanos estadounidenses, a cambio de prestar servicio en las fuerzas militares durante la guerra, ya sea en Estados Unidos o en el extranjero.
"Los servicios armados están haciendo una tarea tremenda para reclutar personal que cumpla con nuestras diversas misiones", algunas veces con bonos en la paga y cubriendo los estudios de medicina, dijo Bill Carr, encargado de la política de personal militar. "Pero ellos no han podido cubrir su necesidad de 24 mil médicos, dentistas y enfermeras en el Departamento de la Defensa".
Los cuerpos de médicos y enfermeras del Pentágono tienen un déficit de mil integrantes, respecto del número necesario para atender a todos los pacientes, y Carr confió en que el programa cubrirá esos huecos.
La mayor necesidad de las fuerzas militares apunta a neurocirujanos y dermatólogos para atender a los soldados que regresan de Irak y Afganistán con lesiones cerebrales o quemaduras causadas por atentados carreteros o suicidas de los insurgentes.