Más de trescientas personas se manifestaron en la plaza de San Pedro de Roma contra la decisión del Vaticano de no apoyar en la ONU la propuesta de Francia en favor de la despenalización universal de la homosexualidad.
Algunos manifestantes llevaban una vela en su mano y otros se habían colocado una soga al cuello con un nudo corredizo, como símbolo contra la posición de la Santa Sede.
Los manifestantes se concentraron en la plaza romana ante el llamamiento de las asociaciones italianas de defensa de los colectivos homosexuales, cuestionando la "mala opción que toma el Vaticano como Estado" al seguir considerando la homosexualidad como un delito, señaló Aurelio Mancuso, presidente de Arcigay, que recordó que la homosexualidad aún está castigada con la pena de muerte en nueve países del mundo.
El Vaticano -que milita permanentemente contra la pena de muerte- rechaza apoyar la propuesta francesa porque la considera un punto que puede ser favorable para los partidarios de las uniones matrimoniales homosexuales.
La propuesta francesa "puede convertirse claramente en un instrumento de presión o de discriminación frente a quienes consideran el matrimonio entre un hombre y una mujer como la forma fundamental y original de la vida social", declaró a principios de diciembre el portavoz del Vaticano, el padre Federico Lombardi, a la Radio Vaticana, la emisora de la Santa Sede.
El proyecto francés de "Declaración sobre la Orientación Sexual y la Identidad de Género" anunciado en mayo por la secretaria francesa de Derechos Humanos, Rama Yade, está apadrinado en la ONU por varios "coautores", entre ellos Argentina, Brasil, Holanda, Japón, Noruega, Croacia, Ucrania, Nueva Zelanda y Gabón.