Unas diez mil personas se congregaron en Atenas para protestar contra la violencia policial, después de que este sábado muriera un estudiante abatido al parecer por el disparo de un efectivo.
Alexander Grigorópulos (16 años) falleció por un disparo en el corazón, lo que provocó la ola de disturbios más grave de los últimos 25 años en el país.
Los manifestantes, en su mayoría jóvenes, pintaron de rojo amplios sectores de la céntrica calle Panepistimiou para simbolizar la sangre derramada del joven asesinado.
La concentración, que por el momento transcurría sin incidentes, fue convocada por el pequeño partido Alianza de los Radicales de Izquierda (SYRIZA) después de tres días de protestas y graves disturbios que siguieron a la muerte del joven.
El jefe del partido opositor Movimiento Socialista Panheleno (Pasok), Giorgos Papandreou, llamó a los ciudadanos a encender velas en el centro de la capital mañana martes por la noche en recuerdo de la víctima.
Papandreou también reclamó indirectamente la renuncia del gobierno: "Todos los jóvenes dicen hoy: 'Es suficiente de este gobierno que no acepta su responsabilidad'".
Por la muerte del joven, el primer ministro, Costas Karamanlis, afirmó que habrá tolerancia cero tanto contra los malos tratos del cuerpo uniformado y ante los "elementos extremistas" que aprovechan este hecho para provocar hechos de violencia.
Karamanlis aseguró que los hechos de violencia causados por los manifestantes "no serán tolerados, el Estado protegerá a los ciudadanos". El premier, además, dijo que serán concedidas compensaciones para quien haya sufrido daños durante los disturbios en los últimos tres días.
La muerte del joven motivó a que unos 300 manifestantes de izquierda lanzaran artefactos incendiarios contra las fuerzas del orden, que contestaron con gases lacrimógenos en el centro de la ciudad portuaria, al norte de Grecia, informaron medios locales.
Mientras, en el puerto de Pireo, cerca de Atenas, se produjo una manifestación de estudiantes de instituto, inicialmente pacífica pero que también acabó en enfrentamientos entre la policía y grupos de radicales encapuchados que se habían infiltrado en la protesta.
En ambas ciudades los elementos radicales destruyeron vitrinas, coches y tiendas, informó la policía griega.
COLEGIOS EN DUELO
Todos los colegios de Grecia cerraron hoy y lo harán también mañana en señal de duelo.
Miles de alumnos de entre 10 y 16 años de la región capitalina marcharon hacia las avenidas principales, cerrando por unos minutos el tráfico, en protesta contra la muerte de Grigorópulos.
También salieron a manifestarse hoy los compañeros de colegio del fallecido, descrito por sus amigos como un chico tranquilo que no se metía con nadie y no tenía ninguna relación con los radicales, según el diario Ta Nea.