Georgia considera posible retomar sus relaciones con Rusia, rotas tras el conflicto del Cáucaso del pasado verano boreal por las regiones separatistas de Abjazia y Osetia del Sur, según dijo hoy el nuevo ministro de Exteriores georgiano, Grigol Vashadze, al diario ruso "Kommersant".
"Estamos dispuestos a las negociaciones", dijo en una entrevista que publica hoy el rotativo. Los comentaristas consideraron el nombramiento del político, que vivió 30 años en Rusia y que cuenta con doble nacionalidad, como signo de un posible acercamiento a Rusia. Sin embargo, Vashadze insistió en que Georgia seguirá insistiendo en su integridad territorial.
Rusia reconoció las regiones separatistas georgianas como independientes. Vashadze destacó que tiene "muchos amigos" en el Minsiterio de Exteriores de Moscú y que también considera posible una reapertura de la embajada rusa en Tbilisi.
La representación rusa en Abjazia y Osetia del Sur, sin embargo, no será aceptada. Además, Georgia avanzará, pese a la resistencia de Moscú, "tranquilamente" en dirección a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
La cúpula de la república caucásica vive en estos momentos un decisivo cambio de personal desde el final de la guerra con Rusia de principios de agosto. Vashadze sustituyó el viernes a la hasta entonces ministra del ramo, Eka Tkeshelashvili.
Con el ministro de Defensa David Keserashvili y el jefe del Consejo de Seguridad, Alexander Lomaia, se despojó de sus puestos a otras figuras claves en la guerra. El presidente Mijail Saakashvili justificó los cambios en su gabinete como una "ofensiva de democratización" en su país.
La oposición georgiana exige desde hace semanas una reestructuración del gobierno e incluso la dimisión de Saakashvili. Muchos críticos se declaran cada vez más a favor de la candidatura por la presidencia del que fuera embajador de Georgia en la ONU, Irakli Alassania.